Las coimas de Bella, la Vicepresidenta

Las coimas de Bella, la Vicepresidenta

Redacción Periodismo de Investigación y La Historia20 agosto, 20217min7335
Redacción Periodismo de Investigación y La Historia20 agosto, 20217min7335
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El pasado 15 de mayo fue histórico para algunos políticos del Ecuador. Un día de esos que le cambian la vida a cualquiera. Se la transformó, por ejemplo, a la asambleísta por el Guayas de la Izquierda Democrática, Bella Jiménez.

En esa fecha, ella fue elegida segunda Vicepresidenta de la Asamblea Nacional, con el apoyo de su propio partido, del movimiento Pachakutik y de los legisladores del gobierno, agrupados en CREO. En su primer discurso, luego de su posesión como una de las máximas autoridades del Parlamento, Jiménez lucía y se expresaba visiblemente emocionada.

Soy una mujer de mucha fe. La fe me ha llevado por un camino grande. Gracias a Dios por permitirme estar aquí. Gracias a Dios por darme la oportunidad de este día glorioso y democrático».

Ese mismo espacio fue aprovechado por la Vicepresidenta para declarar héroes a todos sus colegas que votaron por ella. «Los declaro héroes nacionales. Vamos a salvar la Patria que tanto nos necesita. Hay que recuperar la confianza y credibilidad de los ecuatorianos». Y al final un ofrecimiento: «Como mujer de fe no voy a defraudar a la Patria».

De aquel día han pasado casi dos meses y pocas noticias se han tenido respecto a las iniciativas de esta legisladora debutante en el Parlamento. Hasta ahora.

Pocos días antes de su posesión, el 26 de abril de 2021, el hijo de la legisladora, Jorge Peláez Jiménez, recibió una transferencia interbancaria por USD3000 de parte de una persona interesada en trabajar en la nueva Asamblea. Con ese aporte hecho efectivo, el aspirante pensó haber asegurado su inclusión en los roles de empleados legislativos. Mucho más se confió cuando el 18 de mayo de 2021, desde el despacho de la asambleísta Bella Daniela Jiménez Torres, se envió la solicitud de vinculación dirigida a la Presidencia del Parlamento, incluyendo el nombre del aportante para que ocupe el puesto de Asesor Nivel 2, a partir de esa fecha.

Y aunque todo parecía estar seguro, lo único seguro en la política es que nada es seguro.

La vinculación del aportante se cayó. Pero el dinero depositado en la cuenta del hijo de la asambleísta, depositado quedó.

Un depósito de USD 3000 dirigido a la cuenta del hijo de la asambleísta Bella Jiménez, por parte de un interesado en trabajar en la Asamblea. Hecho el pago, la asambleísta Bella Jiménez pide la vinculación del mismo interesado que hizo el pago de USD 3000 a la cuenta de su hijo. Pero finalmente, no se concretó.

Este es un caso. Pero el poder político y los repartos de puestos fueron materia de conversación por parte de la asambleísta Bella Jiménez, luego de haberse posesionado en la Segunda Vicepresidencia de la Asamblea Nacional. Y si en el gobierno de Lenin Moreno se hizo conocido que hubo asambleístas que participaron del reparto de hospitales a cambio de su apoyo político, con los mensajes enviados por Bella Jiménez parece ser que este malhadado modus operandi sigue lleno de vida.

En este momento estoy haciendo ratificar al gerente del hospital Guayaquil», escribe desde su teléfono Jiménez. Para que no le queden dudas a su interlocutor, luego envía otro mensaje: «Yo pedí la ractifiquen (sic) a Carlos Fernando Ibarra Larrea, que está el Abel Gilbert Pontón. Me dijeron que sí?

Eso por el lado de los hospitales. Pero no es el único sector público en el que Bella Jiménez envía mensajes destacando su influencia y poder político. También lo demuestra en el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

«De lo suyo ya está listo. El ministro me dio luz verde. Para la CTE». «Excelente», le responden.

La persona que pretendía el máximo cargo en la Comisión de Tránsito del Ecuador, a cambio de dinero, recibió otros mensajes de la legisladora que intentaban no dejar dudas de su peso. Y poder.

Ñaño, yo metí al duro de la Comisión de Tránsito en Guayas», dice con su propia voz en otro mensaje.

El artículo 127 de la Constitución Política del Ecuador establece expresamente las prohibiciones que tienen los asambleístas dentro de sus funciones. En su numeral 3 dice que los y las asambleístas no podrán gestionar el nombramiento de cargos públicos. Y la sanción establecida en el mismo artículo consiste en que «quien incumpla alguna de estas prohibiciones perderá la calidad de asambleísta, además de las responsabilidades que determine la ley».

Este medio intentó obtener la versión de la Segunda Vicepresidenta de la Asamblea Nacional, pero no contestó a su teléfono ni los mensajes enviados.