Conflicto en Olón: Intereses Privados Vs. Conservación Ambiental



Conflicto en Olón: Intereses Privados Vs. Conservación Ambiental

Redacción La Fuente - Periodismo de Investigación10 mayo, 202435min1518
Redacción La Fuente - Periodismo de Investigación10 mayo, 202435min1518
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En los primeros días de mayo, un sol abrasador cubre el sector del Bosque Protector Esterillo Oloncito, en la Provincia de Santa Elena. En el sitio, se han talado 21 algarrobos y otra serie de árboles de la zona. Mientras tanto, una decena de trabajadores de la construcción, comuneros, extranjeros se resguardan a la sombra de algunos otros que aún quedan en pie.

A pocos pasos llama la atención un letrero en el que se lee claramente: “Área natural protegida. Cuidemos la naturaleza. Prohibido talar árboles”

Ya no hay tanquetas militares, pero aun hay policías vigilando a los comuneros, como ocurrió desde el 6 y 7 de mayo. Sin embargo, se mantiene un ambiente tenso, de indignación. Los comuneros están movilizados y vigilantes. No están dispuestos a permitir que se tale ni un solo algarrobo más y tampoco el manglar, que para ellos es sinónimo de vida y cuidado ambiental.

Es que la zona del Bosque Protector Esterillo Oloncito está ahora en el ojo del huracán, por el inicio de los trabajos para la construcción del proyecto Echo Olón. 

El 7 de mayo saltaron las alertas cuando comuneros descubrieron los primeros trabajos.  El tema se regó como pólvora en las redes sociales, pues más allá del tema ambiental que duele y preocupa, hay un factor que incomoda: una suerte de conflicto de intereses en la cúpula del poder. 

Es que el círculo más cercano del presidente Daniel Noboa fue parte del proceso de inicio, meses antes de llegar al poder; y de la obtención de permisos, una vez ya alcanzó la silla presidencial en Carondelet.

Sin embargo al cierre de esta edición recibimos un pronunciamiento de los líderes de los comuneros que contradice la postura inicial de oposición a esta construcción. Una denuncia ciudadana anuncia que este comunicado se habría realizado sin una asamblea comunitaria y que por ende no tiene validez. 

Un proyecto inmobiliario que se aprueba rapidísimo 

¿Cómo pudo obtener un registro ambiental un proyecto que, por su envergadura, debería haber requerido una licencia ambiental? ¿Cómo es que siendo un bosque protector se pueda realizar el proyecto inmobiliario Echo Olon? 

El argumento desde el propio Ministerio de Ambiente es que no es una zona protegida. Esto, a pesar de que ambas categorías merecen el mismo tratamiento legal, según expertos consultados.

Según datos de la Superintendencia de Compañías, la empresa que lleva adelante el proyecto, VINAZIN S.A., tiene como accionista mayoritaria a Lavinia Valbonesi, esposa del presidente Noboa y a Daniel Correia Peñaherrera como socio minoritario. En 2016, la empresa fue constituida por el propio Daniel Noboa y José Francisco Manzur.

Además, la gerente de la empresa, María Beatriz Moreno, quien es la actual directora del movimiento político ADN encargó a la actual ministra del Interior, Mónica Palencia la ejecución de los trámites legales del proyecto. Finalmente, la novel ministra Sade Fritschi, dirige la cartera que emitió los registros ambientales.

​​Según reposa en el informe realizado por Geosísmica empresa de la cual Roberto Luque, ministro de Transporte y Obras Públicas, es presidente y accionista, la empresa VINAZIN S.A. tiene planeado este proyecto como un conjunto de 4 edificios con distintas plantas cada uno y un total de 24 unidades de vivienda.

Este proyecto incorporaría áreas sociales, áreas verdes, parqueos de visitas, vías de acceso, acceso a la playa, malecón hacia el esterillo, entre otras obras de infraestructura.

VER INFORME COMPLETO AQUÍ

Para María Gracia González, vocera del colectivo Pacífico Libre, existe una cadena de problemas en este proyecto. Para empezar, comenta, al pedir la documentación que respalda el proyecto, sólo se ha presentado un registro ambiental que es para proyectos de bajo impacto. Sin embargo, este más bien sería un proyecto de gran magnitud, por lo que necesitaría una licencia ambiental. 

En este sentido Pacífico Libre buscará tomar una acción legal contra el Ministerio de Ambiente, liderado por Sade Fritschi, por haber otorgado ese tipo de registro ambiental cuando correspondía uno más complejo.

Según el cronograma del proyecto, ya han empezado los primeros pasos con limpieza y desbroce; lo siguiente en la etapa de recuperación de terreno serían los rellenos, muros, enrocados, excavación y desalojo para reconformación del canal. Como se puede apreciar en el cronograma, estaría planificado también el movimiento de tierras que incluye excavación y relleno compactado. 

Cronograma del proyecto Echo Olón

Personas de la comunidad de Olón comentaron a La Fuente-Periodismo de Investigación que los trabajadores de la obra habrían cerrado uno de los pasos del cauce del estero para proceder al relleno, frente a esta situación ellos exigieron que se lo vuelva a abrir.

En los propios gráficos del informe se observa como se invadirá la zona del estero en gran medida. 

Foto satelital del terreno para construcción

En una entrevista publicada por el medio BN Periodismo, Roberto Palacios miembro de la Fundación Ecológica Oloncito, quien vive 30 años en la zona, aseguró que -se está sentando un precedente realmente peligroso de desorden hacia futuro- pues es preocupante que la autoridad ambiental haya dado paso a proyectos como este. 

Comentó que esta zona ha sido reforestada con manglar, que se ha regenerado la vida con obras de protección y que han realizado muros para que, cuando el esterillo registre crecidas, no cause destrozos. Lamenta que después de tantos años de cuidado a este espacio, alguien reclame su propiedad, sin tomar en cuenta que ha sido gracias al esfuerzo común que fue declarado bosque protector. Comenta que nadie puede vender el estero pues es un bien de todos y es un área protegida.

Las redes sociales han sido inundadas con opiniones de los moradores de Olón que aseguran que el esterillo es el hogar de iguanas, lagartijas, cangrejos, pues cuando las mareas suben llenan de vida este espacio, llevando diversos nutrientes, semillas y larvas. Gran parte de la Comunidad rechaza este proyecto pues no sólo pone en riesgo la vida de muchos seres vivos, sino que comprometería a los barrios aledaños.

La vocera de Pacífico Libre, María Gracia González comenta: “No sabemos cómo ellos han presentado un proyecto que plantea rellenar parte del estero sabiendo perfectamente las consecuencias que puede causar eso, ya la comuna tiene problemas ambientales con ese estero por problemas de descarga de agua, porque no existen plantas de tratamiento”.

Tanto González como Palacios han comentado los posibles daños ambientales que se generarían a partir de esta intervención. Es que esta construcción reduciría la desembocadura del cauce de las aguas que vienen de los cerros Chongón y Colonche. Entonces al presentarse el Fenómeno del Niño o incluso frente a las lluvias comunes (pues es un lugar donde llueve fuerte) seguramente provocaría  la inundación de barrios aledaños como el barrio Narcisa de Jesús donde habitan al menos 300 personas, según comentó el miembro de Fundación Ecológica Oloncito.

Palacios afirmó que un fenómeno del Niño podría causar incluso un colapso de la obra. Después de que todo se haya vendido, aclara que quienes pagarían las consecuencias son los habitantes de la zona. Comenta que no están en contra del desarrollo urbanístico, pues la familia Noboa tiene muchas tierras cerca y podrían construir tranquilamente ahí, sin afectar la diversidad del esterillo.

Área protegida o bosque protector, ambos se protegen

En territorio, La Fuente-Periodismo de Investigación pudo constatar que sí existen diversos tipos de manglar en la zona sobre la cual se haría la construcción, y cabe recalcar que en la Ley Forestal y de Conservación de Áreas Naturales y Vida Silvestre se sanciona la tala y destrucción de manglares. 

Por otro lado en X se han encontrado registros de que el Esterillo Oloncito sí constaba registrado como bosque protector, ante lo cual se ha generado indignación de la ciudadanía por las declaraciones del Gobierno que buscan legitimar el proyecto de la esposa del Presidente Noboa.

La comunidad también vio con asombro la rapidez con la cual han acudido los servidores de la policía y militares al lugar, cuando ha habido una protesta ciudadana. Se quejan de que cuando estas zonas diariamente sufren la violencia del crimen organizado no hay quien los ampare; pero que ahora que se quiere velar por los derechos de la naturaleza en un lugar que justamente afectaría a la familia del presidente Noboa, aparecieron las fuerzas del orden contra la población. 

Para entender la categorización del área en cuestión, en particular su designación como bosque protector o su exclusión de áreas protegidas más estrictas, conversamos con Inés Manzano, abogada en derecho ambiental y activista. Para ella este es un punto clave de debate en torno al proyecto inmobiliario en Olón, Santa Elena. 

Inés Manzano, abogada en Derecho Ambiental.

La designación del área como bosque protector se remonta a una solicitud realizada en agosto de 2001 por la Fundación Ecológica Oloncito, misma que fue aprobada mediante acuerdo ministerial el 30 de noviembre del mismo año. 

Sin embargo, hace hincapié en que tanto el patrimonio forestal como las áreas protegidas están sujetos a protecciones legales similares, y ambas son consideradas de prioridad nacional según el Código Orgánico Ambiental. Ya que el área colinda con el bosque protector, no se necesita únicamente un permiso sino una licencia, añadiendo complejidad al análisis de la situación. 

Manzano resalta la importancia de reconocer la relevancia de estas áreas en términos de conservación y biodiversidad, así como en la regulación de actividades humanas que puedan afectarlas.

“Usualmente lo que pasa con las inmobiliarias es que por error ponen su actividad inmobiliaria y le sale de bajo impacto, sale registro ambiental. Pero cuando tú comienzas a ver que hay una actividad que está como sistema de tratamiento de aguas residuales, entonces ahí tienes que darte cuenta que esa actividad, que ese pedazo que puede ser una parte de una actividad como una actividad industrial o como una actividad comercial o una actividad inmobiliaria, esa solamente por tener un sistema de tratamiento necesitas licencia ambiental” explicó la experta.

Inés Manzano, que ha promovido algunas causas por la defensa y protección de la naturaleza, entre ellas la protección de las Olas, comenta “el Ministerio del Ambiente cuando ya emitió y ya firmó, sí debió haber revisado. Y por último, si no revisó en ese momento, cuando hubo las protestas, pues en ese momento debió revisarlo”. Asegura que la ministra de Ambiente, aún está a tiempo de subsanar lo mal actuado.

Fue teté y la pelotita de la responsabilidad 

El proceso para la realización del proyecto urbanístico inició en septiembre de 2023, con la realización de los estudios de factibilidad a cargo de la empresa Geosísmica, propiedad de Roberto Luque, quien ahora ocupa el cargo de ministro de Transporte y Energía. 

Estos estudios proporcionaron la base para el análisis del proyecto. Según datos recopilados por organizaciones de la sociedad civil, se han identificado irregularidades en el trámite administrativo, como el rápido avance del proceso una vez que Noboa asumió la Presidencia.

En noviembre del mismo año, el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) emitió un informe preliminar que describe a detalle el proyecto, por su metodología constructiva y el rango de afectación ambiental, fue clasificado como «bajo».

El proceso administrativo avanzó rápidamente a partir del 28 de noviembre, apenas cinco días después de que Noboa asumiera la Presidencia. Este trámite fue explicado públicamente por el exministro de Ambiente, José Antonio Dávalos, en un comunicado. 

El ministro de Transporte y  de Energía y Minas (e) ha asegurado que el tema surge en el contexto de un proyecto privado, particular, del ahora presidente de la República. También comentó que cuando se le contrató, el ahora presidente Daniel Noboa, era un ciudadano más y no se conocía que iba a haber muerte cruzada.

Luque, que consta en la web de la Superintendencia como accionista de Geosísmica, explicó que su intervención se dio en un tema técnico para recuperar un terreno que había sido erosionado por la construcción de una estructura hidráulica hace muchos años en un terreno privado. 

“En ese enfoque se mantuvo la participación mía en ese proyecto hasta que decidí aceptar el Ministerio de Transporte y con eso dejé de estar involucrado en este o en otros proyectos de Geosísmica”, aseguró el ministro Luque.

Un análisis detallado de documentos gubernamentales muestra que se han planteado serias preocupaciones sobre posibles conflictos de interés y violaciones de la normativa ambiental en la gestión del proyecto.

El asambleísta vocero de ADN, Adrían Castro, en el descargo que ha realizado en defensa del proyecto privado de la primera dama, aseguró que el MAATE (Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica) hizo una inspección ambiental en la que se encontraron tres especies: el algarrobo, que no es endémica; el neem y la manzana de playa, que son especies introducidas, también argumentó que el Esterillo Oloncito no está registrado como una zona protegida. 

Lo cierto es que el tema se ha extendido hasta las instancias de la Fiscalía que ha decidido abrir una investigación, mientras que desde la Asamblea hay diversas iniciativas para fiscalizar el tema. 

En ese mismo sentido la asambleísta por ADN, Valentina Centeno, dijo en Teleamazonas «Es un tema eminentemente político. Estamos hablando de un proyecto privado que cumple con todos los requisitos y no afecta a áreas protegidas».

El 8 de mayo se aprobó una propuesta para llamar a la Asamblea a la ministra Sade Fritschi para que responda varios requerimientos. La comparecencia reveló una situación preocupante en cuanto a la gestión ambiental y la transparencia en la aprobación de proyectos inmobiliarios. 

El asambleísta Jaime Moreno Félix, en diálogo con La Fuente Periodismo de Investigación, expone con claridad cómo el proyecto inmobiliario en Olón incumple normativas ambientales al intersecar un área protegida con un bosque declarado desde el 2001. 

“Lo que manifiesta la Ministra sobre el caso de Olón no es real, el área donde se va a construir el Proyecto Inmobiliario interseca en un 16% con un bosque protector declarado mediante acuerdo ministerial desde el 2001, al ser bosque protector, según la normativa ambiental era necesaria una licencia ambiental y no solo un registro ambiental” comentó el asambleísta. 

Además, resalta que la Corte Constitucional establece restricciones específicas para la implantación de proyectos en zonas con manglares, lo que plantea interrogantes sobre cómo el Ministerio del Ambiente aprobó el proyecto. 

“Cómo es que a pesar de todo lo expuesto, el Ministerio del Ambiente con un simple registro ambiental aprobó la implantación del proyecto inmobiliario Echo Olón en un bosque protector, la Ministra del Ambiente tiene mucho que responder al país” aseguró Moreno.

Las críticas hacia la ministra del Ambiente, Sade Fritschi, son contundentes y sugieren una falta de conocimiento para su desempeño. 

El asambleísta Jaime Moreno, al ser consultado sobre la actuación de la ministra del Ambiente, durante su comparecencia en la Asamblea, expresó con franqueza su decepción: «Como siempre, la Ministra fue un desastre». 

Moreno describió cómo la ministra parecía desorientada durante las sesiones, limitándose a solicitar diapositivas y delegar la explicación de los temas a sus viceministros. Moreno destacó que, ante las preguntas de los asambleístas, la ministra no ofrecía respuestas claras, sino que simplemente leía un papel y prometía enviar las respuestas por escrito, lo que denota una falta de preparación y comprensión del ámbito público y ambiental, señaló: «Ella conoce nada de la Administración Pública y mucho menos de Ambiente, está perdida», comenta.

Por otro lado, la situación en la Comisión revela una dinámica disfuncional que obstaculiza el escrutinio efectivo de la gestión ministerial. El presidente de la Comisión permitió que los viceministros tomaran el protagonismo en lugar de la ministra, lo que generó una apelación por parte de Moreno. 

Sin embargo, la apelación no prosperó debido a la falta de un voto necesario. Esta situación evidencia una división y falta de coherencia en la dirección del Ministerio del Ambiente, así como una falta de rendición de cuentas y transparencia en la gestión ministerial.

Persecución política o conflicto de intereses 

La necesidad de transparencia se vuelve aún más apremiante cuando se examinan los detalles del proceso de aprobación del proyecto.  El conflicto en Olón ha desembocado en un enfrentamiento político en el que se busca acomodar el discurso. 

Por un lado, quienes se oponen a la construcción, son catalogados como correístas, por el oficialismo y que buscan un rédito político. El presidente Noboa dijo que se trataría de una suerte de precampaña electoral en su contra.

Ante las acusaciones de que esta manifestación sería parte de una maniobra de oposición al gobierno, Jhon Reyes presidente de la Comuna Olón comentó que no es correista, que no lleva bandera política más que la de defender los derechos de la naturaleza, lamentó la tala de los 21 algarrobos y de los animales que huyeron. 

Aunque Reyes lo ha negado, existe un mensaje de X del presidente Correa quien lo felicita por haber ganado la elección. 

Sin embargo la jugada de la politización del caso Echo Olón se ha visibilizado por todos lados. Con la frase El manglar se defiende, no se tala #OlonResiste el medio de comunicación Bitácora EC resalta la politización en el manejo de la crisis por parte del Gobierno, ante las declaraciones de Irene Vélez, recientemente nombrada como secretaria de Comunicación de la Presidencia. 

La discrepancia entre las necesidades reales de la comunidad y los intereses personales o políticos que impulsan el proyecto inmobiliario es evidente. En un contexto donde la preservación del medio ambiente y el bienestar de la población deberían ser prioritarios, favorecer proyectos que benefician a unos pocos en detrimento de la comunidad en su conjunto socava la confianza en las instituciones responsables. 

Llama la atención que desde el Ministerio de Ambiente se haya clasificado el proyecto inmobiliario como de impacto ambiental bajo, pese a que es un proyecto inmobiliario a gran escala. Este hecho nos lleva a recordar el controvertido caso del ITT, durante el gobierno de Rafael Correa en el que se evadieron las regulaciones para intervenir en un territorio que debía ser protegido. 

Este uso aparentemente estratégico de la categorización de impacto ambiental resalta el posible conflicto de intereses y abuso de poder en juego. La estrategia en ambas situaciones parece apuntar hacia la flexibilización de regulaciones ambientales para facilitar proyectos donde priman los intereses de unos pocos, poniendo en riesgo tanto la integridad ambiental como los derechos de comunidades vulnerables

Tanto las consecuencias ambientales como las fallas en el debido proceso de obtención de permisos para este proyecto inmobiliario ponen de manifiesto un flagrante conflicto de intereses. Considerando que la principal beneficiaria sería la primera dama y la rapidez con la que este proyecto ha avanzado, resulta inevitable cuestionar la integridad de las decisiones tomadas. 

La población local clama por servicios básicos, seguridad y salud como prioridades, también exige la protección del entorno natural que otorga a Olón el título de “Pueblo Mágico”. Es imperativo que se escuchen y atiendan las demandas de la población local y que se tomen medidas para garantizar la protección del patrimonio natural de Olón, en lugar de sacrificarse en aras de intereses particulares

Al cierre de esta edición hemos recibido mensajes tanto de parte de los comuneros como del colectivo Pacifico Libre que han informado que hay muchísima indignación en la población de Olón. Están pidiendo como asamblea extraordinaria la destitución y elección de una nueva directiva y proceder a anular el documento que habría sido firmado sin socializar a la comunidad.

Habrían dos grupos, uno que aguarda en el Esterillo y otro que se movilizó a la comuna para exigir respuestas a la dirigencia.

La dirigencia dijo que no se va a tocar la parte del Esterillo y cuando la población preguntó por qué firmaron ese documento, el presidente solo se sentó y no contestó.

En la mañana del 11 de mayo de 2024, la comuna de Olón emite un nuevo comunicado, esta vez con los sellos necesarios en el que desconoce el documento anterior firmado únicamente por los líderes sin la debida socialización. Además asegura que no permitirán la construcción de la obra de la empresa VINAZIN S.A.

 

Así mientras todos se lanzan la pelotita de la responsabilidad, gran parte del camino del esterillo ya no da sombra y las aves e iguanas que tenían sus hogares en aquellos árboles se verán forzadas a buscar sombra en otro lugar.