“LA PANADERÍA”, ESPIONAJE DESDE LA CÁRCEL

Nada pinta bien al interior del Centro de Inteligencia Estratégica, CIES. Todo tiene cara de perro y no es para menos: existe evidencia de como esa entidad levantó un sistema de seguimiento, interceptación y acoso a opositores no desde una oficina estatal, no desde la fiscalía o la propia policía nacional sino desde una cárcel, al estilo de la delincuencia mas baja, que amenaza telefónicamente a sus víctimas desde las prisiones. El gobierno actual constituyó un sistema sin fronteras, que une historias desde el Centro de Detención Provisional de Quito, desarrolladores de software en Paquistán y una granja de trolls en Venezuela con un mismo hilo conductor: Paul Ceglia.

“LA PANADERÍA”, ESPIONAJE DESDE LA CÁRCEL

La Torre y Aurora, son dos proyectos de espionaje y manejo de data, contratados por el gobierno de Lenín Moreno, en el marco de la operación denominada Nube, con el exoperador de Facebook, Paúl Ceglia, demandado en los Estados Unidos por fraude.

La torre, es el nombre de un sistema informático de espionaje que el CIES ordenó desarrollar para sus actividades de seguimiento a políticos, opositores, activistas y periodistas en 2019, el mejor estilo de la policía política del correísmo,  la Senain.

El programa es capaz de interceptar todo tipo de video llamada y mensajería, sea Whatsapp, Telegram, Signal, Zoom, Meet, Messenger o cualquier otra aplicación de comunicación digital. Permite además descargar toda la información almacenada en los smartphone.

Fue desarrollado por la empresa Ingenia Ec de Paúl Ceglia, el ciudadano americano que en 2019 tenía orden de extradición a los Estados Unidos por el delito de fraude planteado por el gigante Facebook.

Ceglia escapó de EE.UU. luego de romper el dispositivo electrónico y se refugió en Ecuador, pero fue apresado el 23 de agosto de 2018. Mientras estaba detenido en el Centro de Detención Provisional de Quito (CDP), empezó a colaborar con el CIES y es el período en que consolidó una relación estrecha con el gobierno de Lenín Moreno, que en reciprocidad negó su extradición a los Estados Unidos.

En abril de 2019 coincidió en el CDP con el desarrollador sueco Ola Bini, amigo de Julian Assange, acusado por acceder a información supuestamente clasificada.

Testigos que estuvieron en prisión afirmaron a Periodismo de Investigación PI que se improvisó un troll center y un centro de espionaje con cuatro computadores en la panadería de esa cárcel y eran Ceglia y Bini quienes tuvieron el control de esas pc. El ingreso de equipos informáticos y la instalación de internet de alta velocidad solo pudo hacerse con el conocimiento y consentimiento de las autoridades del referido centro carcelario. Exfuncionarios de inteligencia confirmaron a PI la existencia de ese centro de espionaje en la cárcel.

Coincidentemente en esas fechas (11 de abril de 2019) fue expulsado de la embajada de Ecuador en Londres y apresado por Scotland Yard, Julian Assange, el ciber activista más famoso del mundo.

Aurora

Así bautizaron a la plataforma que el CIES había acordado con Paul Ceglia desarrollar desde mediados de 2019. El proyecto se valoró en $400.000 dólares y un equipo de técnicos se puso a elaborar el proyecto. Autoridades que fueron parte del CIES en ese momento confirmaron a PI la relación que mantenían con Ingenia Ec, la empresa de Ceglia, pero que no está a su nombre: “Cuando llegamos (al CIES) no había ninguno de los equipos ni software que se habían usado en la anterior Secretaría Nacional de Inteligencia. El objetivo era crear herramientas eficientes a bajo costo, Paul (Ceglia) fue escogido para hacerlo”, dice el exfuncionario que pidió la reserva de su identidad.

¿Cómo llegó Ceglia a esa relación? Lo hizo por intermedio del asesor presidencial Julio Bueno. Nuestras fuentes revelaron que Bueno ingresó en varias ocasiones a la panadería e incluso facilitó al abogado que dio curso a la liberación de Ceglia. Tras salir de prisión, el asesor presidencial promovió su contratación porque era mejor que trabaje para el gobierno de Moreno que con el correísmo.

Meses después, en septiembre, eso fue ratificado por el consejero presidencial Santiago Cuesta Caputi, en una entrevista en radio Fm Mundo.

Aurora es una plataforma para medir el impacto emocional en tiempo real de las redes sociales, es un software de sentimiento que tiene la capacidad de comprender cómo se siente un usuario de redes y adaptarse a él. Puede recoger los pensamientos de las comunidades digitales y analizar las necesidades de un grupo relacionado geográficamente e intervenir favorablemente para cambiar opiniones.

Un Cambridge Analytica criollo. Un software que vale oro en tiempos de campañas digitales; puede vender mejor un producto y un candidato presidencial.

Las reuniones de avances entre el equipo de Ceglia y el CIES se realizaban en una oficina de seguridad que tiene esa entidad en las avenidas Eloy Alfaro y Shyris con el nombre comercial Lamatec.

Pero el CIES, cuando Ricardo Luque lo dirigió, no logró recibir el proyecto. Su renuncia en abril de 2020 frenó esa posibilidad.  Fue el sucesor Juan de Howitt quien asumió esa responsabilidad.

El actual director se reunió al menos tres veces en la casa de Ceglia en la parroquia Guayllabamba y conoce la condición de los proyectos.

Aurora, que está en pleno funcionamiento, no está en el CIES y Ceglia (a pesar de ser un bien del Estado) lo ha vendido a políticos de Sociedad Patriótica, Partido Social Cristiano y al infaltable correísmo bajo el nuevo nombre de “Escucha”.

Esta última organización mantuvo una reunión vía zoom con los desarrolladores del software, el enlace lo hizo Patricio Pachecho, que hace poco fue declarado inocente por el caso Secom en la Corte Nacional de Justicia, él laboró directamente con Fernando Alvarado en la Secretaría de Comunicación y es amigo personal de Ceglia.

La reunión fue el 27 de julio de 2020 y participaron los hermanos Vinicio y Fernando Alvarado Espinel, Patricio Pacheco, Paul Ceglia y uno de los técnicos de Ingenia Ec. Fernando Alvarado se mostró abierto para adquirirlo, pero uno de los requisitos fue que posean exclusividad sobre el sistema. El valor pactado fue $500.000 dólares. Una lágrima frente a todo lo robado.

Audios en nuestro poder revelan las conversaciones entre los hermanos Alvarado, Paúl Ceglia y Patricio Pacheco. En uno de ellos se precisa que Fernando Alvarado será quien maneje la estrategia de campaña presidencial de Unión por la Esperanza desde Venezuela, a donde escapó luego de romper el dispositivo electrónico.

Mientras Ceglia y su empresa Ingenia Ec, que no está a su nombre, hacen negocios con un software que fue pagado por el Estado, la pregunta es por qué el secretario Juan de Howitt lo permite ¿Acuerdos personales? De Howitt debe responder.

La Torre

Cuando las nuevas autoridades de inteligencia preguntaron en las oficinas de la ex Senain dónde estaban los equipos de interceptación que se habían adquirido a Hacking Team o el proyecto Cosmos, nadie pudo responder. Fue entonces que pensaron en buscar un sistema similar al desaparecido para que sea usado en actividades de inteligencia, principalmente para invadir “la vida de los otros”.

El acuerdo se cerró con Paul Ceglia, por la suma de $300.000 dólares, que se comprometió a desarrollar el sistema, basado en experiencias internacionales.

Consiste en redireccionar la señal emitida desde un computador o teléfono a un centro de datos oculto que graba todo y luego encamina la misma señal al operador del usuario que permite las comunicaciones.

Ex funcionarios del CIES aseguraron que el proyecto no es oneroso, de hecho, es considerablemente mas económico que cualquier propuesta internacional. “Fácilmente puede superar el millón de dólares y la propuesta de Ceglia fue $300.000”, es por eso que se decidió impulsarlo.

Pero, La Torre tiene el mismo problema que Aurora: el Cies no tiene control del sistema ¿Quién lo usa y se beneficia? Ceglia, Julio Bueno, anteriormente el propio Santiago Cuesta, que en su tiempo amenazó con desacreditar a los periodistas de este portal y hasta denunció cuentas de twitter a través de un contrato con wiki-piedra, una firma que opera el sistema desde Barcelona-España.

La programación de Ingenia Ec se asienta en talentos tecnológicos en Islamabad, capital de Pakistán. Nada de esto es secreto porque consta en la página web que la empresa mantiene.

Lo que no se conocía es que la plataforma funciona desde Pakistán y es probable que desde esa zona geográfica brinden servicios de espionaje a gobiernos u otros grupos de interés.

“Los pinchazos fueron a muchas personas y quien les pedía cosas era Julio Bueno”, dice uno de los entrevistados.

Ceglia firmó un acuerdo de confidencialidad en que se comprometió a no revelar información, no se han identificado contratos firmados.

La Panadería

Esta historia inicia en el Centro de Detención Provisional de Quito, CDP, en abril de 2019, cuando coincidieron con Ola Bini, acusado y detenido por intromisión en sistemas informáticos con Paul Ceglia.

Durante la primera quincena de abril, en la llamada panadería del CDP, un área de 40 metros cuadrados, donde efectivamente se elabora pan, se colocó una cortina negra que dividió ese espacio dos áreas.

Para el viernes 5 de abril Abdón Villareal, entonces director del CDP permitió el ingreso de cuatro laptops que se instalaron tras la cortina negra. En la cárcel no hay red de fibra óptica, quienes vieron de cerca el trabajo que realizaban, creen que usaron un sistema llamado Ubicuiti, que permite llevar la señal inalámbrica de internet, una conexión punto a punto, que puede alcanzar un enlace de 2 Gb.

Para el domingo 11 de abril Ola Bini estaba junto a Ceglia, en esa área laborando en los computadores conectados a internet ¿Qué hizo? No hay claridad en ello, pero Julian Assange fue expulsado de la embajada ecuatoriana en Londres.

En la segunda semana de mayo, María Paula Romo estuvo en la panadería y luego el mismo Julio Bueno, acordó reuniones en ese lugar. Allí se pactó el indulto de Ceglia a cambio de sus favores.

La infraestructura de la panadería se usó para levantar una granja de trolls a favor del gobierno. Las mismas fuentes del CIES consultadas aseguran que intentaron replicar la experiencia de La Panadería en otros espacios, pero no lograron concretarlo.

Los mensajes son levantados en una tabla de excel en Venezuela y se paga un centavo de dólar por cada 10 comentarios escritos, luego esa información es enviada a Islamabad donde se publica en las cuentas creadas en ese lugar.

Otros proyectos

Ingenia también posee el desarrollo de otros dos proyectos, un mutador de voz, llamado JAMMER y el sistema de enlace satelital del CIES.

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