LA ENTREGA DEL CAMPO SINGUE INVOLUCRA A RAFAEL CORREA

Fernando Villavicencio denunció la entrega del campo petrolero Singue a la compañía Gente Oil, representada por Silvana Pástor Tapia, hija del ex ministro de petróleos y actual embajador en Viena, Austria, Wilson Pástor Morris.

En 2015, el portal colega Focus publicó una investigación sobre la entrega del campo petrolero Singue a la empresa Gente Oil, representada por Silvana Pástor Tapia, hija del entonces ministro de hidrocarburos, Wilson Pástor, quien aprobó el proceso. Fernando Villavicencio, solicitó a la Contraloría la realización de un examen especial. Dos años más tarde, el organismo de control remitió a la Fiscalía un informe con responsabilidad penal en contra del vicepresidente Jorge Glas, del ex ministro Wilson Pástor, del ex viceministro Carlos Pareja y varios funcionarios públicos. Aquí la investigación.

LA ENTREGA DEL CAMPO SINGUE INVOLUCRA A RAFAEL CORREA

En julio de 2015, Fernando Villavicencio denunció la entrega del campo petrolero Singue a la compañía Gente Oil, representada por Silvana Pástor Tapia, hija del ex ministro de petróleos y actual embajador en Viena, Austria, Wilson Pástor Morris. Los resultados económicos para la empresa creada en Singapur y domiciliada en Qatar, al parecer fueron tan buenos —en medio de la crisis de precios bajos que afecta al mundo— que ahora pretende la adjudicación de dos campos maduros, conocidos como joyas de la corona.

En marzo del 2012, el entonces ministro de Recursos Naturales, Wilson Pástor Morris, autorizó a la Secretaría de Hidrocarburos, la firma del contrato de Prestación de Servicios del “Bloque Singue“ con la compañía extranjera Gente Oil Ecuador Pte. Ltd. constituida también en marzo de 2012, cuya apoderada registrada es su hija, Silvana Pástor Tapia. Es decir Wilson padre favorece con un contrato petrolero a una empresa de su hija: Gente Oil, entidad vinculada además a la transnacional Ivanhoe y relacionada con empresarios qataríes, supuestamente interesados en invertir en el bloque ITT y en la Refinería del Pacífico.

Para esa fecha, cuando los indicadores económicos del mundo advertían ya la caída del precio del petróleo, como efecto de la recesión europea y el “fracking“ impulsado por EE.UU para recuperar petróleo y gas, Pástor cerraba la décima ronda hidrocarburífera, disponiendo la suscripción del contrato con Dygoil y Gente Oil Development Ecuador LLC., para la exploración y explotación de petróleo en el “Bloque Singue“, con una tarifa de 33.50 dólares por barril.

El Estado quedó como mendigo

El día de la firma de los contratos, Wilson Pástor Morris anunciaba las bondades de su obra: una inversión de $130,3 millones de dólares durante los 20 años de vigencia, en los tres campos (Singue, Ocano-Peña Blanca y Eno-Ron), un promedio de $40 millones por bloque. Según palabras de Pastor, el Estado tendría un beneficio de $496 millones, un 90.2% de participación en la renta petrolera, mientras las compañías recibirían un 9.8%. Pero las cifras del Ministro solo quedaron en el papel, pues la caída del precio del petróleo desnudó la realidad: el Estado quedó como un mendigo mirando a las compañías privadas llevarse el tesoro, sin zafarse el nudo de la corbata.

En un campo con reservas probadas, pozos perforados, en el cual se requerían pequeñas inversiones, el haber establecido una tarifa descomunal de $33,50 dólares por barril (U$/BL), rubro al que se debe sumar el costo de transporte, fue una decisión perjudicial para el país, y configuraría el delito de peculado, según la Contraloría General del Estado, que el 1 de agosto del 2017 puso en conocimiento del a Fiscalía General del Estado un informe con indicios de responsabilidad penal. En un alcance adicional, el 27 de febrero, el organismo de control, dirigido por Pablo Celi, puso en conocimiento de la Fiscalía dos nuevos informes de responsabilidad penal que involucran al expresidente Rafael Correa. Los indicios de la Contraloría son que la propuesta final de la negociación del consorcio CPA para el campo petrolero Singue fue que el Estado pagaría $29,3 por cada barril producido, “tarifas que fueron aceptadas por el Consorcio Amazónico (CPA) y que consideramos que no son exorbitantes sino que más bien (…) conllevan el concepto de justicia (justo precio) y equidad”. La cita es la de una carta que el ingeniero César Guerra, titular de la empresa Dygoil, parte del Consorcio, dirigió al entonces presidente de la República, Rafael Correa, el 26 de enero del 2011 y que fue debidamente recibida por la Presidencia de la República, y consta en sus archivos, como certifica la Directora de Gestión Documental de la Presidencia, en oficio dirigido al contralor Pablo Celi el 2 de febrero del 2018. Esto porque en una primera reacción al involucramiento de la Contraloría en el caso, Correa dijo en su cuenta de Twitter que no tenía conocimiento de esa negociación. La carta informaba a Correa de las negociaciones con el Ministerio de Recursos Naturales no Renovables, del precio que se había alcanzado en la negociación, y de un requisito de última hora impuesto por el Ministerio, y era que para suscribir el contrato con el campo Singue “se requería presentar una garantía del 20% de las inversiones, requisito que no se exigió a ninguna de las compañías que participaron en un proceso similar”.

En su carta al fiscal general, Carlos Baca, el contralor Celi sostiene que “No obstante el «justo precio» de USD 29,3 dólares por barril (…) con fecha 26 de septiembre del 2011 se recibió la oferta del representante legal del consorcio DGC, conformado por compañía Dygoil y Gente Oil Development Ecuador LLC por la suma de USD 34,5 dólares por barril, la que se negoció y adjudicó por el monto final de USD 33,5 por barril; esto es, USD 4,2 dólares por barril sobre la justa y no exorbitante tarifa referida por Dygoil, al economista Rafael Correa Delgado, unos pocos meses antes de la presentación de la oferta para el cambio de modalidad”. “¿Por qué la razón de este incremento en el lapso de pocos meses?”, pregunta el contralor en la carta al fiscal Baca Mancheno. Pablo Celi cita la certificación de la Presidencia de la República de que la carta de Dygoil estaba entre sus archivos y pide al fiscal que, de acuerdo al Código Orgánico Integral Penal, COIP, corresponde a la Fiscalía incorporar como parte de la investigación a todos los funcionarios, exfuncionarios y terceros que, “como en el caso del economista Rafael Correa”, independiente o no de su mención en el informe del 2017 “se evidencia que hayan tenido conocimiento y/o participación en los mismos”.

La historia no contada por Correa

La tarifa final de USD 33,5 dólares por barril, para el campo Singue, se estableció pese a que la Contraloría en su informe determinó que el costo promedio de producción durante el período 2008, 2009, 2010 y 2011, era de 7,68 U$/BL, para los referidos campos marginales. ¿Cuál es la justificación para el considerable incremento?

Pocos meses después de asumir la operación con el nuevo contrato, Dygoil-Gente Oil, se alcanzó una producción de 2000 barriles diarios, para el 2013 subió a 5000 barriles, el año 2015 se disparó a 7000, y se proyecta un incremento a 10 mil barriles diarios al finalizar el año. El alto volumen de extracción cuestiona los parámetros técnicos y económicos establecidos anteriormente en el referido campo.

Considerando un promedio diario de 7000 mil barriles, descontando el 25% de margen de soberanía, la contratista recibe por pago de tarifa, U$ 175 mil dólares diarios, un aproximado de U$ 64 millones anuales, mientras el Estado, sumando el costo de transporte, con un barril de U$ 35, recibe 1 dólar por cada barril extraído; de cotizarse en U$ 40, la participación subiría a U$ 6 por barril. El 90.8% de participación a favor del Estado ofrecido por Pástor, fue al revés, acabó en los bolsillos de las contratistas, en este caso en la empresa manejada por su hija.

Se acomodan las fichas y las fechas

La décima ronda petrolera se inició el 16 de junio de 2011, con la convocatoria a licitación internacional realizada por la Secretaría de Hidrocarburos — SHE y el Comité de Licitaciones, del ministerio de Recursos Naturales, para la exploración y explotación de petróleo en los excampos marginales, ahora convertidos en bloques: Armadillo, Chanangue, Charapa, Ocano–Peña Blanca, Eno–Ron y Singue, de la Amazonía ecuatoriana.

Tres meses después de la convocatoria, el 23 de septiembre de 2011, se inscribió en la notaría trigésima séptima, una escritura de constitución del Consorcio DGC, integrado por las compañías: Dygoil (60%) de Ecuador y Gente Oil Development Ecuador LLC (40%) de California — EE.UU. A través de este instrumento, se autorizaba a DGC a presentar las ofertas para la exploración y/o explotación de petróleo en los campos Charapa y Singue, además de designar a Dygoil como operadora, y a César Guerra como apoderado. Apenas tres días después de conformado el consorcio, 26 de septiembre de 2011, se presentó al Comité de Licitaciones, la única oferta existente para la operación del bloque Singue.

A la fecha de presentación de la oferta (Septiembre 2011), la empresa Gente Oil Development Ecuador LLC, no estaba inscrita en el país. Según la Superintendencia de Compañías, la fecha de registro de la referida empresa extranjera, fue el 19 de enero del año 2012, y la inscripción en el Registro de Hidrocarburos del ministerio de Recursos Naturales, dos meses después, el 19 de marzo de 2012. Como administradores figuran, Carlos Espinoza Sánchez (También apoderado de Ivanhoe y Edinpetrol) y Silvana Pastor Tapia (spa[email protected]), en ese orden.

Apenas dos días después de inscrita la empresa Gente Oil Development Ecuador en el Registro de Hidrocarburos, el ministro Pástor Morris dispuso la firma del contrato. Es decir, todo el proceso desde la presentación de la oferta, la calificación por parte del Comité de Licitación, la adjudicación, hasta la autorización para la firma, se realizó sin que la referida compañía extranjera haya estado registrada en el país.

Gente Oil de California tiene como director a David Martin, accionista de Ivanhoe, transnacional que abandonó Ecuador el 2014, luego de seis años de fracaso del contrato de explotación del bloque 20, campo de crudos extra pesados Pungarayaku, en el cual se ensayó la novedosa tecnología heavy to light — HTL.

La gran familia Gente Oil

Pero la familia Gente Oil es más amplia y tiene varias empresas relacionadas, entre las que se destacan, Gente Oil Ecuador PTE LTD, constituida en Singapur el 26 de diciembre de 2012 y domiciliada en Ecuador en enero de 2013. Esta empresa es de propiedad de Gente Oil Global PTE LTD, creada también en Singapur, con sucursales en Qatar y Líbano.

Pese a la gran promoción internacional desplegada, el know how de Gente Oil se queda en el papel, pues apenas registra la participación en el pequeño campo Singue de Ecuador, proyecto en el cual delegó la operación inicial a su socia ecuatoriana, Dygoil.

El 29 de enero de 2013, se registró en el país la empresa Gente Oil Ecuador PTE LTD, creada en Singapur. De acuerdo con la documentación legalizada en la Embajada de Ecuador en Singapur, Gente Oil Ecuador PTE, tiene como directores a: David Martin, accionista de Ivanhoe (EEUU); Giacomo Pecorari (EEUU); Izeldin D. Sultan El-Saigh (IRAQ) domiciliado en Doha — Qatar; Abdullah SA. Araj (Jordania), domiciliado en Doha — Qatar; Baey Cheng Song (Singapur); y, Yeo Poh Noi Caroline (Singapur). De la información ingresada en la Superintendencia de Compañías el año 2013, se evidencia que Gente Oil Ecuador PTE LTD es una empresa de propiedad de Gente Oil Global PTE de Singapur, su Presidente es Khalil Boutros Al-Sholy, domiciliado en Doha, vinculado a grandes compañías del Medio Oriente:

Khalil-Boutros-Al-Sholy, es el Presidente Fundador de Gente Oil Global. Asentado en Qatar, es un multifacético bussinesman con negocios de tipo inmobiliario, hotelero, banca, construcción, petróleo, gas, etc.

El ciudadano iraquí domiciliado en Qatar, Izeldin El-Saigh, figura como Director de Gente Oil Global, su experiencia en el sector petrolero es amplia, aparece relacionado a Qatar General Petroleum Corporation, actualmente Qatar Petroleum (QP) y Qatar Petroleum Producing Authority (QPPA), empresas interesadas en participar en proyectos petroleros ecuatorianos.

Dygoil sale del negocio

Al finalizar el 2014, sorpresivamente, la representante de Gente Oil Development Ecuador LLC., transfirió las participaciones a Gente Oil Ecuador Pt Ltd., de Singapur, y solicitó a la Superintendencia de Compañías, declare la disolución de la compañía creada en California. De forma simultánea, la operadora del contrato, Dygoil, transfirió a Gente Oil Ecuador Pte Ltd, el 60% de participación en el contrato del bloque Singue. El siguiente paso estaba listo: el 2 de septiembre de 2014, Gente Oil Ecuador Pte Ltd y la Secretaría de Hidrocarburos, suscribieron un contrato modificatorio a través del cual la compañía singapurense asumió el 100% de los derechos y obligaciones del contrato y se convirtió en operadora del bloque. En enero de 2015, la Superintendencia de Compañías, notificó con la disolución y suspensión de operaciones a Gente Oil Development Ecuador LLC. De esta forma, la empresa manejada por Silvana Pástor, se aseguraba el control total del campo Singue.

Gente Oil, la sombra de Ivanhoe.

Al finalizar el año 2007, varios funcionarios del gobierno de Rafael Correa viajaron a California (EE.UU.), a conocer la famosa tecnología HTL que Ivanhoe buscaba aplicar en Ecuador. Los viajes fueron costeados en su totalidad por la petrolera, según lo confirmó el representante de Ivanhoe, David Martin; y, además fueron autorizados por el presidente Rafael Correa. Entre los enviados en esa comitiva constaban el exvicepresidente de Petroecuador,  y ex gerente, Marco Calvopiña; el exvicepresidente de Petroproducción, Pedro Freile; y Jaime Pinos Manzano, exasesor jurídico del exministro Galo Chiriboga.

Jaime Pinos salió del ministerio y se convirtió en apoderado de Ivanhoe, pero antes de abandonar el cargo, emitió el informe jurídico favorable para la firma del contrato de Servicios Específicos, con la petrolera extranjera. En el segundo viaje a las plantas de Ivanhoe asistió el ministro coordinador de política económica, Mauricio Dávalos; el expresidente de Petroecuador, actual gerente de Refinación Carlos Pareja y Miller Quiñónez, exrepresentante de los trabajadores. El presidente de Ivanhoe, David Martin, confirmó que su empresa pagó los 3 viajes de los funcionarios.

Desde el inicio de las operaciones de Ivanhoe en Ecuador, el apoderado fue Carlos Espinoza Sánchez, mientras la gerencia de operaciones estuvo a cargo de Santiago Pástor Morris, hermano del exministro de Recursos Naturales, Wilson Pastor Morris, uno de los impulsores del contrato del campo Pungarayaku, bajo la modalidad de servicios específicos.

Carlos Espinoza Sánchez, fue el fundador y primer apoderado de Gente Oil Ecuador, también es representante de las empresas petroleras Edinpetrol y Ecuaservoil, contratistas del campo Armadillo, en sociedad con la empresa estatal Belorusneft, de Bielorrusia. Así mismo representa a Santa Elena Petroleum contratista del campo Pacoa. La empresa de reciente creación Edinpetrol registra también como accionista al exministro de Rafael Correa, Mauricio Dávalos, quien lideró los acuerdos con Ivanhoe el año 2007.

Esta investigación fue realizada por Fernando Villavicencio Valencia;  publicada por Plan V el 07 de agosto de 2017.

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