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Con solo 27 años, un carácter volátil: “lleno de rencor y sin piedad” como él mismo se describe, Marcelo Lasso Saavedra ha logrado codearse con los más peligrosos mafiosos ecuatorianos, según lo revelan documentos del caso Metástasis, Magnicidio FV y de nuevas investigaciones que lleva adelante la Fiscalía en su contra. Se ha relacionado de manera cercana con el narco Leandro Norero (+); Xavier Jordán y Esteban Aguilar (Lobo Menor), acusados en el caso Magnicidio FV.
Gracias a su cercanía primero con Norero y luego con Aguilar, Lasso Saavedra fue –en primera instancia- colaborador de Fiscalía y testigo protegido, cuando brindó información comprobable en casos como Metástasis y Magnicidio FV. Sin embargo, en noviembre del 2025, cambiaron las circunstancias. ¿Qué pasó?
La Fuente-Periodismo de Investigación tuvo acceso a comunicaciones de Lasso con dos personas, de noviembre del 2025, en las cuales se confirma que hubo un acercamiento con Jordán y se ratifica su relación con Esteban Aguilar (Lobo Menor), quien en ese momento quedó como heredero de Los Lobos.
Esas comunicaciones revelan algo más. Una fuerte enemistad con su padre, Marcelo Lasso Beavén y cómo se habría apoderado de una estratégica oficina en el corazón financiero de Quito, en nombre del mismísimo Lobo Menor.
La compra de testigos por parte de Jordán, más evidente

Como colaborador de Fiscalía en Metástasis, Marcelo Lasso Saavedra relató lo que conoció al ser compañero de pabellón de Leandro Norero e informó sobre las conversaciones del capo con Rafael Correa, Ronny Aleaga y Xavier Jordán sobre varios temas. Uno de ellos era la libertad de Jorge Glas.
En cambio en el caso del asesinato de Fernando Villavicencio (09-08-2023), en el que rindió testimonio anticipado bajo juramento (octubre del 2025), confirmó cómo se habría rearmado el plan que quedó trunco tras la muerte de Norero (octubre 2022). Explicó que Correa, Glas, Jordán, Aleaga, José Serrano y Daniel Salcedo reunieron un millón de dólares para pagar por el crimen. Los pagos se habrían hecho a Los Lobos y a las disidencias de las FARC.
En su versión libre ante Fiscalía (septiembre del 2025), Lasso también comentó que la animadversión que tenía Jordán en contra de Villavicencio era por las denuncias que hizo, pero también porque una persona cercana de Villavicencio, supuestamente le habría pedido dinero para no publicar información sobre Jordán. En todo caso, Fernando Villavicencio, siempre apegado a la lucha contra la corrupción jamás calló.
También dijo que la mayor preocupación de Jordán era que se lo fuera a vincular a Nelson Xavier Domínguez Moreira, ecuatoriano que vive en Miami, quien sería “la persona que le maneja el tema del narcotráfico a él, allá”.
La orden para asesinar a los sicarios
Un tema central revelado en el testimonio de Lasso Saavedra fue cómo se realizó el asesinato de los sicarios colombianos del caso Villavicencio, en la Penitenciaría del Litoral y en la Cárcel de El Inca y quiénes dieron la orden. En resumen contó que ellos no fueron aceptados en el pabellón 9 de Los Lobos porque eso habría implicado aceptar la autoría del asesinato de Villavicencio.
Por eso los pasaron a otros pabellones, hasta que el 6 de octubre de 2023 los asesinaron, luego de que algunos dieran información a agentes investigadores del FBI y a la Policía. Se conoce que al menos uno de ellos, Jules Castaño, señaló que la orden venía “de parte de gente de arriba… del señor Correa”.

Volviendo a Marcelo Lasso, él dijo también que la orden de matar a los sicarios vino de Jordán y José Serrano, que eran quienes más reclamaron por estos “cabos sueltos”. Dio detalles de quiénes los habrían ejecutado en la cárcel. Todo eso lo supo pues, en ese tiempo Lasso Saavedra era el encargado del Pabellón Logros, contiguo al pabellón 9 de Los Lobos.

Sin embargo, tan solo un mes después, en noviembre del 2025, Marcelo Lasso cambió de idea y aseguró que le habían obligado a decir lo que dijo. Lo hizo fuera del caso, en Miami, frente al abogado de Xavier Jordán, Richard Díaz.
Ahí dijo que quienes ordenaron el asesinato de Fernando Villavicencio fueron: el expresidente Guillermo Lasso (quien aseguró era su tío) y Danilo Carrera, cuñado del ex mandatario. No presentó pruebas de esas aseveraciones. Pero una mentira que quedó evidenciada fue la del parentesco con el ex presidente Lasso. En el árbol genealógico queda descartada esta supuesta relación parental.

Pero ¿por qué cambió radicalmente la narrativa?
La respuesta sencilla sería: le llegaron al precio. Todo apunta a que fue contactado por Jordán, quien le habría ofrecido cientos de miles de dólares para cambiar el testimonio y le habría llevado a Miami. Pero además, la caída de alias Pipo en España, le dio confianza, pues en ese momento estaba al servicio de Lobo Menor, segundo al mando.
Así, cobijado por la protección de Jordán y Aguilar, Lasso Saavedra, volvió a sus prácticas extorsivas, sobre las cuales hay chats periciados. Un notario, ex colaborador de su padre Marcelo Lasso Beavén, buscó ayuda en las autoridades cuando empezó a ser extorsionado por Lasso Saavedra. Como parte de amenazas para cobrarle un dinero que supuestamente le pertenecía, el joven Lasso Saavedra le decía, que si no le pagaba lo mataría, o que lo haría meter preso y se vengaría de su familia.
La cantidad que supuestamente le pertenecía y que le exigía al notario pagar eran $5.000, por un lío en el que habría estado involucrado su padre (Víctor Marcelo Lasso Beavén).
Ahora que cayó PP (Pipo) en España, el papá de Esteban Aguilar, el nuevo jefe es Esteban que es el que quiere muerto también a mi papá. Todo se va poner más violento, reinado nuevo van a entrar matando un poco de gente”, le decía al notario para intimidarlo.
Las conversaciones se desarrollan entre el 15 y el 17 de noviembre del 2025. En ellas aseguró -entre otras cosas- que estaba en contacto con la Fiscalía y el FBI en Miami gracias a Xavier Jordán. En ese momento aseguraba que su objetivo era supuestamente “seguir destapando la corrupción”, viajar a Miami el 16, y a la par amenazaba de muerte al notario.


Días después, Lasso Saavedra también envió una carta, elaborada el 24 de noviembre, al fiscal Leonardo Alarcón, ratificando que su predecesora (Diana Salazar) le obligó a dar las declaraciones. Sin embargo, es muy difícil de validar este cambio de postura, si se toma en cuenta que en las pericias forenses realizadas a esos documentos, el autor que aparece registrado es nada más y nada menos que Xavier Jordán, justamente el acusado del magnicidio.

A Jordán le decían el ‘padrino’ por la compra de testimonios
Todo ello se confirma con otro testimonio. Hace algunos meses, el testigo protegido RPHP confirmó que Lasso Saavedra recibió de Jordán $ 200.000 para cambiar su versión. Él conoció del hecho, porque el propio Lasso se lo contó cuando lo llamó para persuadirle de que también cambie su versión, por $ 300.000. Existen las conversaciones periciadas sobre el tema, fechadas el 19 de noviembre, cuando ya habría estado en Miami. En esas conversaciones Marcelo Lasso le dice a RPHP que le escribirá «el padrino», y que es Jordán.
Acá un extracto:


En todo caso, lo dicho por Lasso Saavedra en octubre, bajo juramento en Ecuador, guarda lógica y coincidencias cronológicas. Al momento constituye prueba judicial en el caso Magnicidio FV. También es importante recalcar que, lejos de lo que han dicho los acusados, sus defensas y sus aliados correístas, Marcelo Lasso no es el testigo clave, ni único, sobre el caso. Entre tanto, el cambio de narrativa le podría acarrear una nueva causa de fraude procesal.
¿Cómo tejió su relación con Los Lobos?
Marcelo Lasso Saavedra fue primero cercano a Leandro Norero. En la versión que rindió en el caso Magnicidio en septiembre del 2025, Lasso Saavedra ya reconoció que era parte de la cadena de mando de Los Lobos, pero decía que había sido prácticamente obligado a sumarse.
Además describió cómo desde octubre del 2022, es decir luego de la muerte de Leandro Norero (de quien era hombre de confianza), recibió la llamada de Lobo Menor:
Se comunicó Esteban Aguilar con mi persona para decirme que, si me había perdonado la vida, era porque les era útil y que cualquier información comunicación o cosas que yo les pueda decir de Norero y de la gente con la que él hablaba que ellos no supieran y les preocupara, les diga”.
Así Lasso Saavedra fue trasladado al Pabellón 9 de la Penitenciaría del Litoral y se convirtió en los ojos y oídos de “Lobo Menor”. Pasó a servir a Aguilar.
La oficina de la discordia
En el piso 10 del edificio Plaza Artigas 100 funciona un coworking bastante bien equipado y con una vista inigualable. Esta oficina que tenía relación con Víctor Marcelo Lasso Beaven, fue reclamada por su hijo Marcelo Lasso Saavedra justamente en noviembre 2025.
Insistió en que él se haría cargo de la oficina y le advirtió al notario que deje que entren sus muchachos, que iban en nombre de «Esteban».

En esa misma dirección, años atrás, funcionaba una empresa llamada Condor Communications, que tiene como accionista a Víctor Marcelo Lasso Beaven, padre de Marcelo Lasso.

Según las conversaciones periciadas, padre e hijo (que también fueron socios) habían tenido varios desencuentros, hasta el punto que Lasso Saavedra ha dicho que mandará a matar a su progenitor.

Pero además Lasso Beavén también se había ganado de enemigo a “Lobo Menor”, quien lo habría llamado y amenazado de muerte. “Él es un cadáver andante”, aseguró Lasso Saavedra, y agregó que a él no le interesa lo que le pase a su padre.

En esa conversación Lasso también dice que su padre y un hombre de apellido Domínguez van a ir presos por lo que le han hecho a Jordán.


Este detalle deja ver cómo Lasso se preocupa de los intereses de Jordán. Además Domínguez podría ser el misterioso empresario Nelson Javier Domínguez Moreira, que como se dijo antes tendría relación con negocios de narcotráfico.
La situación de Marcelo Lasso en Ecuador es compleja. Tiene varios casos pendientes y varias denuncias en Fiscalía que avanzan.

Sin embargo, por ahora, en EE.UU. parece sentirse más seguro, gracias a su nuevo “padrino”, el mismo que como se ha podido mirar en chats periciados, habría comprado su testimonio.


