ANDRÉS ARAUZ Y SU BATALLA CONTRA EL DÓLAR

En junio de 2007, tras cinco meses en el poder, el entonces presidente Rafael Correa, promulgó el decreto 334, orientado a construir la nueva arquitectura financiera regional, para enfrentar lo que Hugo Chávez llamó la “dictadura del dólar”. Se dispuso la creación del Banco del Sur y el Sistema de Compensación SUCRE, un sistema de pagos que pronto debía convertirse en moneda física. La edificación de ese audaz proyecto, estuvo en manos de un equipo de tecnócratas, entre otros Andrés Arauz Galarza, actual candidato presidencial del correísmo. Con el tiempo, los planes quedaron en harapos: el Banco del Sur (del cual Arauz fue Director) terminó en un simple membrete chavista, mientras que, el Sucre mutó en un colosal mecanismo de lavado. Uno de los principales operadores internacionales de esa trama de corrupción fue Alex Saab Morán (Foglocons), detenido en Cabo Verde y sobre quien pesa una orden de extradición a USA.

ANDRÉS ARAUZ Y SU BATALLA CONTRA EL DÓLAR

Periodismo de Investigación, PI, revela la participación de Andrés Arauz, Rafael Correa, Pedro Páez, entre otros altos dirigentes de la Revolución Ciudadana, en el diseño y operación de esta arquitectura financiera tejida entre Quito, Caracas y Teherán.

El joven burócrata Arauz, otrora opacado entre comisiones de servicios y sueldos privilegiados, ahora salta a la palestra como el abanderado de las parentelas internacionales del socialismo del siglo21.

EL PASANTE 

En octubre del 2005, recién graduado en una licenciatura en ciencias con mención en economía de la Universidad de Michigan, Andrés Arauz Galarza, empezó su vida profesional en la casa de valores Stanford Group, allí evidenció el impacto que tiene el dólar en el sistema bursátil mundial.

Poco tiempo después la poderosa empresa caía en desgracia tras una sentencia de la justicia de USA por una estafa piramidal de $8000 millones.

Con los años, Arauz perfeccionó sus críticas al dólar. En varios ensayos por demás generales hablaba de “el dólar estadounidense en la composición actual del mundo es asimétrica y nociva para países como los de América Latina”. O respecto a la “consolidación del dólar como moneda hegemónica mundial”. Y que, “a nivel planetario, han surgido una serie de críticas sobre el poder del dólar, la banca, el capital financiero y su cooptación de los bancos centrales y se ha buscado diseñar mecanismos monetarios alternativos”. O “canalizar los excedentes de liquidez ubicados en el exterior hacia la inversión doméstica”.

Esa idea de canalizar excedentes de liquidez es la que dio origen a la llamada Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el mismo Banco del Sur y el Sistema Único de Compensación Regional (SUCRE), una especie de bypass para burlar los controles internacionales a los flujos financieros de dudosa procedencia.

Cuando toda América Latina ya conocía que el SUCRE era el mayor sistema de corrupción y lavado, Arauz lo defendía: “El ALBA logró consolidar la propuesta ecuatoriana de crear el Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos. Este sistema ha generado ahorro de divisas por miles de millones de dólares” (Linea Sur 2015).

En 2005, Arauz inicia sus estudios en la FLACSO, para realizar una maestría en economía con mención en economía del desarrollo. Se desconoce como pudo ingresar a esta casa de estudios, si según los registros de la SENESCYT, recién legalizó su título en 2010.

Era indispensable contar con un título de tercer nivel, para la postulación a una de sus maestrías. En ese centro universitario conoció a su guía académico, director de tesis y futuro jefe: Pedro Páez Perez.

En octubre de 2007, gracias a sus contactos con líderes de la Revolución Ciudadana (RC), logra enrolarse en el Banco Central del Ecuador, en el cargo de Especialista en Sistemas de Pagos 1, puesto que requería título universitario de tercer nivel o diez años de experiencia en la institución.

Ninguno de los dos requisitos ostentaba a esa fecha el joven Arauz.

Apenas dos meses después de haber obtenido nombramiento en el BCE, su maestro, Pedro Páez, era designado ministro Coordinador de Política Económica, por Rafael Correa.

En el decreto ejecutivo 334, junio de 2007, Correa dispuso que una comisión técnica presidencial prepare los estudios que viabilicen la elaboración de convenios para la creación de la nueva arquitectura financiera internacional.

El esquema contaba con un Fondo de Estabilización Monetario, un Banco de Desarrollo Regional (Banco del Sur), y una Unidad Monetaria del Sur (Sistema de Compensación Sucre)”.

La comisión estaba liderada por Diego Borja y Pedro Páez.

En un maratónico salto, antes de cumplir el tiempo de prueba en el BCE, Andrés Arauz, fue convocado a integrar el equipo de Páez. Así se reencontraban alumno y profesor, esta vez con responsabilidades estratégicas internacionales.

En el ministerio Coordinador de la Política Económica, permaneció dos años y 29 días en el cargo. La Ley Orgánica de Servicio Civil y Carrera Administrativa, en el artículo 32 establece que los servidores públicos podrán prestar servicios en otra entidad del Estado, con su aceptación por escrito, hasta por dos años, por una sola vez, mediante la concesión de comisión de servicios con remuneración.

El articulo 75 de la misma ley dice que los servidores de nuevo nombramiento estarán sujetos a un período de prueba de seis meses. No fue su caso.

En 2009 Arauz publicó la tesis para obtener el título de maestría: “Microestructura del Mercado de Valores Ecuatoriano”. La motivación para realizar una investigación sobre el mercado de valores ecuatoriano debió originarse cuando fue pasante en Standford Group y buscó evidenciar el impacto mundial del dólar en los sistemas bursátiles.

En el prólogo señaló que tuvo la misión de formular la política financiera del Gobierno Nacional a partir de 2007, que fue una importantísima oportunidad para obtener acceso privilegiado a la problemática de este segmento de la economía nacional. La tesis de Arauz empieza con un sentido agradecimiento y admiración a Rafael Correa, Pedro Páez y Diego Borja.

Pero en términos reales su tesis sobre las bolsas de valores es un repaso de generalidades que no promovió ningún cambio o modernización en la legislación de los mercados de valores del país, a pesar de su rol protagónico en la nueva construcción correísta de la política económica ecuatoriana.

De hecho ese rol intelectual que dice haber cumplido, se parece mas a las carrileras, muserolas y abre bocas que requiere un caballo para cumplir la orden del jinete.

DE VUELTA AL BANCO CENTRAL 

Para el año 2009, Andrés Arauz, se reincorporó al Banco Central del Ecuador, en calidad de Director General Bancario. Su objetivo (el de Chávez y Correa), era continuar con el diseño y ejecución de la arquitectura financiera internacional.

En función de acelerar la operación el sistema Sucre, en noviembre de 2010, Andrés Arauz, en calidad de Director General Bancario, debió resolver la apertura de cuentas en los bancos centrales de los países miembros de la ALBA, como consta en el informe suscrito por Verónica Artola, actual gerente del BCE.

A la par del avance de los trámites en Quito, en 2011 en Colombia se celebraba la firma del convenio entre Alex Saab Morán, en representación de la empresa Fondo Global de Construcciones (FOGLOCONS) y el ministro de la Vivienda de Venezuela, Ricardo Menéndez. Todo con el aval de los presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, además del entonces canciller Nicolás Maduro.

Ese convenio tenía como objetivo facilitar la exportación de materiales de construcción de Colombia y Ecuador hacia Venezuela, utilizando el sistema Sucre. Dos años después quedó en evidencia un mecanismo fraudulento de exportaciones ficticias que convirtió al sistema financiero ecuatoriano en una gran lavandería de dinero de la corrupción y el narcotráfico venezolano, pero también dejó millonarias sumas contaminadas en manos de amigos de Rafael Correa.

Los casos de Rodrigo Aucay, exgerente de Coopera, sentenciado por lavado y Nasib Neme, son algunas muestras.

Las evidencias del mecanismo de lavado generado en las exportaciones ficticias a Venezuela, no pudieron quedar en el anonimato, tanto así que se abrieron varios procesos penales, el más importante fue el caso Foglocons, en el que se ordenó la incautación de casi 60 millones de dólares.

El caso terminó en el sobreseimiento de los responsables (Alvaro Pulido y Luis Eduardo Sánchez) y en la devolución de los recursos que finalmente, al menos una parte, acabaron en bancos de USA, presuntamente de allegados a Alex Saab y Álvaro Pulido.

ECUADOR O IRÁN, EL DILEMA 

Para 2008 la Organización de Naciones Unidas había emitido la resolución 1803 que exhortaba a los gobiernos del mundo mantenerse vigilantes en sus territorios sobre las actividades de bancos iraníes en especial el Melli y el EDBI, “con el fin de evitar actividades que contribuyan a la realización de actividades nucleares”.

Durante la visita del expresidente Correa a Irán, Carlos Vallejo, presidente del Directorio del Banco Central del Ecuador, el 6 y 7 de diciembre de 2008, firmó en representación de la Institución dos documentos: el Protocolo de Cooperación con el EDBI; y el Memorando de Entendimiento de Cooperación Bancaria con el Banco Central de la República Islámica de Irán.

Estaba en marcha un mecanismo de sistemas de pago entre Venezuela, Irán y Ecuador: se había autorizado al Banco Central del Ecuador para que por excepción opere con los bancos Aresbank y Banque de Commerce et de Placements S.A. – BCP Bank, como bancos reembolsadores de las operaciones de comercio exterior que se instrumenten con la República Islámica de Irán.

Mientras Correa y otros altos funcionarios ajustaban los acuerdos en Teherán, Andrés Arauz,  a esa misma fecha (entre el 4 al 13 de diciembre del 2008), estaba en Venezuela para complementar los objetivos trazados.

En 2010 la resolución 1929 de la ONU pedía a los estados adoptar medidas apropiadas para prohibir en sus territorios la apertura de nuevas filiales o representaciones de bancos iraníes, sucursales o representaciones. La resolución era radical: prohibió operaciones conjuntas, impidió prestación de servicios, todo para evitar contribuir con actividades nucleares.

Para entonces Andrés Arauz ya era Director Bancario del Banco Central según su curriculum colgado en https://www.depfe.unam.mx/actividades/19/cv_AndresArauz.pdf y debía gestionar, planificar y supervisar “las operaciones del Banco Central, incluidos los riesgos sistémicos y operativos”.

Es decir en sus manos también estaba el futuro de la dolarización, pero eso no pesó al momento de experimentar relaciones bilaterales con Irán, usando también a Venezuela.

El Ecuador ya había inobservado las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y podía provocar que ese organismo coloque al país en condiciones de incumplimiento.

De hecho el país ingresó al área roja internacional. En 2008, en la sesión de Directorio del Banco Central del Ecuador del 11 de noviembre, el BCE ya había autorizado operaciones con el Export Development of Iran (EDBI), el Banco de Desarrollo y el Banco Industrial de Venezuela como bancos confirmadores y reembolsadores.

En un informe del BCE en el que explicó los alcances de la relación con Irán se evidenció los peligros que enfrentó Ecuador en esos momentos: “Las consecuencias que podría enfrentar el Banco Central por establecer relaciones financieras con entidades que forman parte de la lista de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos), que es el caso del Banco Central de Irán o el Banco de Desarrollo de Exportaciones de Irán se presentarían en el ámbito reputacional”.

El escenario pudo ser peor: “Podría provocar la inclusión de la Entidad (el BCE) en alguna lista de la OFAC, en calidad de colaborador de sujetos calificados como narcotraficantes, criminales internacionales o terroristas”.

La primera entidad financiera en reaccionar fue el HSBC Bank, que entonces servía como corresponsal del Banco Central. Ejecutivos de ese banco llegaron a Quito el 6 de abril de 2010 y al reunirse con autoridades para decirles que suspenderían las relaciones con el Central por mantener relaciones con Irán y ser parte de la lista negra internacional en finanzas.

Allí se acabó la soberanía financiera de las autoridades ecuatorianas, entre ellos el joven Arauz, que pregonaban con orgullo los acuerdos con Teherán; les dijeron a los grandes banqueros que nunca habían realizado una transacción con las entidades iraníes y que tampoco lo harían.

Pero mentían, ellos continuaban con un plan de acuerdos.

El GAFI

Con el afán de consolidar un acuerdo comercial y financiero con Irán y Venezuela, no tuvieron reparos en las consecuencias que este acto tendría en las relaciones financieras mundiales.

En 2009 el Ecuador fue incluido en la lista de países con deficiencias legales y políticas para evitar que el lavado de dineros del terrorismo se instale en sistema financiero nacional y que no se hayan adoptado medidas suficientes para combatir el terrorismo.

La decisión la tomó el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), entidad mundial que implementa medidas legales para combatir el lavado de dinero.

En el mismo sentido la Unidad de Inteligencia Financiera, con Oficio No. UIF-DG-2009-0588 de fecha 30 de abril de 2009, respondió sobre las consecuencias de los acuerdos firmados con Irán, si embargo no emite ningún pronunciamiento y solicita se consulte a PGE con el siguiente texto:

“En el reporte del Grupo de Acción Financiera, GAFI ha sido sujeta en el último año de dos «declaraciones públicas»; en las cuales el pleno del GAFI manifiesta la preocupación de ese organismo, por el fracaso de Irán para afrontar de manera significativa las deficiencias actuales y substanciales de su régimen para combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo (AML/CFT). El GAFI insta a Irán a que de inmediato de manera significativa afronte sus deficiencias AML/CFT, en particular, la tipificación del delito de financiamiento del terrorismo y la aplicación eficaz del requerimiento de notificación de transacciones sospechosas; y, advierte a los países miembros que presten especial atención a las relaciones comerciales y transacciones con Irán, incluidas las empresas iraníes y las instituciones financieras.”

Los primeros pasos del sueño de Arauz de formar una nueva arquitectura financiera se habían dado: encontró sus socios estratégicos, Venezuela e Irán. Esas acciones resultaron muy caras, generaron que se nos incluya entre los países con deficiencias legales para evitar el lavado de activos en el sistema financiero, entorpeciendo las relaciones comerciales y financieras con los miembros del GAFI, y sobre todo con EE. UU., el enemigo imaginario de Arauz.

Las sanciones no pueden considerarse como acciones exclusivamente dirigidas al país. En 2010, Australia, Canadá, Suiza, fueron incluidos en la lista. El Reino Unido fue agregado un año después.

EL EJE DEL MAL 

Con la finalidad de materializar los acuerdos con la República Islámica de Irán, Andrés Arauz, visitó Teherán, entre el 9 y el 14 de abril de 2011. Una vez alcanzados los acuerdos con Irán y Venezuela, y contando con sus mentores en la comisión técnica presidencial para la creación del Banco del Sur, era necesario que alguien de extrema confianza mantenga firmes las relaciones con el régimen de Mahmud Ahmadineyad, esa persona era Vicente Véliz Briones, suegro de Andrés Arauz, quien fue designado semanas después como el primer embajador del régimen de Correa en Irán.

Los acuerdos con Irán, no solo incorporaban a bancos venezolanos en calidad de entidades compensadoras, la iniciativa iba más allá. Los iraníes querían asegurarse un banco propio en Quito para realizar las transacciones.

La institución que estaba negociada era el banco Cofiec, entidad en la que la embajada de Irán en Quito tenía abierta una cuenta. La negociación se vio frustrada por los escándalos revelados en torno al caso Duzac y la billetera móvil, trama que le costó el cargo al primo del Presidente y Gerente del Banco Central, Pedro Delgado, también prófugo de la justicia.

Meses después y pese a las advertencias por las relaciones con el estado islámico, una comisión de técnicos de Petroecuador, dispuesta por el entonces ministro coordinador de Sectores Estratégicos, Jorge Glas, concretó en Teherán, una línea de crédito por $400 millones con el EDBI.

Los recursos estaban orientados a la adquisición de combustibles a empresas de la misma república islámica, utilizando el formato de negocios ensamblados con China. Esta negociación prendió las alarmas internacionales, por lo que el régimen de Correa tuvo que dar marcha atrás.

Todos estos hallazgos dan cuenta que la arquitectura financiera regional ideada por los sabios de la RC, con Andrés Arauz comooperador siempre fue riesgosa para la dolarización; de hecho era un impedimento para llevar a cabo su proyecto.

Lo mencionado no son conclusiones propias, más bien son el detalle de las conclusiones del propio Andrés Arauz en su articulo “Apuntes para una nueva arquitectura financiera regional”, publicado por la revista digital Línea Sur No.10 en el año 2015, en las paginas 100 a 108. A continuación, se señala algunos de sus argumentos.

Estas entre otras consideraciones respecto de un sistema de fideicomisos que sería el mecanismo adecuado para manejar las necesidades políticas de los Bancos Centrales. Después de todo lo mencionado resulta muy difícil creer que, si Arauz llegara a la presidencia, se alejaría completamente de sus convicciones propias para mantener la dolarización vigente.

BANCO DEL SUR 

Cuando la Asamblea Nacional aprobó la creación del Banco del Sur, Andrés Arauz mantenía el cargo de Director General del Banco Central. A su vez Verónica Artola, Directora de Servicios Bancarios Internacionales y Pedro Páez Pérez, era representante plenipotenciario de Rafael Correa Delgado, para los temas de la nueva arquitectura financiera internacional.

Mientras Arauz se desplazaba en comisiones de servicios, también ostentaba el cargo de Director Ejecutivo del Banco del Sur, una institución que tras varios años de trámites quedó convertida en un cementerio de documentos.

Los 12 años 6 meses de Andrés Arauz como funcionario público, terminaron el 8 de mayo de 2020, cuando su amiga Verónica Artola, Gerente del BCE, autorizó la compra de la renuncia con una indemnización de 27.583 dólares.

Durante el período de burócrata correísta, el joven Arauz recibió en calidad de remuneraciones una cifra de 546 mil dólares, un promedio mensual de 3 mil 800 dólares, en un país donde el sueldo básico es de 400 dólares.

El 11 de abril en Ecuador hay balotaje, de triunfar Andrés Arauz Galarza, podrá volver al sector público en calidad de Presidente a completar el sueño del finado Hugo Chávez y su amigo Rafael Correa, prófugo de la justicia.

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