Un jefe de la SENAIN, otro nuevo rico.

Uno de los proyectos que buscaba materializarse y quedó en el aire por el escándalo de corrupción, fue el Puerto de Manta.

Se supone que la policía busca pero no lo encuentra a Pablo Romero Quezada, ex jefe de la Secretaría de Inteligencia o Espionaje del gobierno de Rafael Correa. Y lo hace porque, tardíamente, la Contraloría detectó indicios de peculado y malos manejos del ex funcionario público que de inmediato comenzó a cosechar frutos de su paso por el correísmo. Esta es su historia.

Un jefe de la SENAIN, otro nuevo rico.

Días después de que el portal Milhojas señalara a Pablo Romero Quezada, ex Secretario Nacional de Inteligencia (SENAIN) del gobierno de Rafael Correa Delgado, como presunto beneficiario de sobornos de la constructora Norberto Odebrecht, el Juez Luis Enríquez, emitió una orden de prisión, el 27 de enero de 2017, “con fines investigativos” en contra de Romero, bajo acusación de peculado, con base en un informe con indicios de responsabilidad penal que la Contraloría del Estado remitiera a la Fiscalía, dos años cuatro meses antes, en septiembre del 2014. Tanta coincidencia no parecía gratis: fue la revelación de Milhojas la que agitó la papelería fiscal y activó la orden judicial. Así tituló el portal su investigación: “Odebrecht y Hacking Team: la corrupción reservada en la SENAIN sale a la luz“ 

¿Quién es Pablo Romero Quezada?

Pablo Romero Quezada, un personaje desconocido en política hasta antes del 2007, apareció en el gobierno de Alianza País, de la mano de los hermano Patiño Aroca (Ricardo y Raúl) vinculados al Partido Socialista Ecuatoriano (PSE) aliado del correísmo. La cercanía con Raúl Patiño se consolidó cuando Romero lo asesoró en el Parlamento Andino, junto a Glenda Machuca Tapia, su socia en varias empresas. El cargo más alto que ostentó fue, entre agosto del 2012 y marzo del 2014, al frente de la poderosa agencia de inteligencia del régimen, acusada de espiar y perseguir a opositores.

¿Quién le facilitó las credenciales para asumir el más alto cargo en la “CIA ecuatoriana“? Fue Raúl Patiño, hermano de Ricardo Patiño, uno de los poderosos cuadros del correísmo, quien lo llevó a la Senain, y luego lo sentó en el sillón del máximo jefe de inteligencia. Todo ello en medio de públicos reconocimientos del propio Rafael Correa Delgado, quien el día de su posesión no ahorró adjetivos para destacar la lealtad, honestidad y experticia de Romero. “Adelante, querido Pablo, el gobierno, la Revolución, la Patria cuentan contigo“, dijo el Presidente.

Antes de llegar a la Senain, por delegación del presidente Rafael Correa, Romero presidió el Fideicomiso Baba, organismo que coordinó la construcción del proyecto multipropósito Baba, a cargo de Odebrecht. Se conoce que, fue en esa gestión, año 2008, donde se establecieron vínculos con los ejecutivos de la cuestionada firma brasileña, entre otros con Gustavo Teixeira Belitardo, acusado de haber transferido dinero, bajo el código de “llantas“ a una cuenta offshore de la empresa Goldman Holdings de Panamá, relacionada con Pablo Romero Quezada, según lo revelado por Milhojas. Romero, también fue gerente de Hidronación S.A., generadora de electricidad desde la Central Marcel Laniado de Wind.

En 2016, el portal de investigación Vértice News publicó un reportaje en el cual se vincula a Pablo Romero y Rommy Vallejo, de la Senain, como responsables del espionaje en contra del ex legislador Cléver Jiménez y del periodista Fernando Villavicencio, por orden de Rafael Correa. La investigación se basa en informes secretos y en la delación de uno de los propios agentes de inteligencia a cargo del operativo: “Habla un espía: Así persigue Rafael Correa a sus opositores“

Durante la gestión de Romero Quezada al frente de la Senain, el régimen de Correa invirtió altas sumas de dinero en la adquisición de equipos de espionaje y en la contratación de empresas extranjeras, como Hacking Team, Emerging, 500 Smart Solutions, Iluminati, entre otras. Una investigación del portal Focus Ecuador, reveló la adquisición de equipos y servicios de espionaje entre 2010 y 2015, por una cifra de $162.7 millones, de los cuales U$ 108.3 millones, estaban bajo responsabilidad de Pablo Romero (2012–2014).

En la agenda de Romero Quezada, estuvo incluso dirigir una operación encubierta de espionaje en contra del ilustre huesped de la Revolución Ciudadana, Julian Assange, en Londres. Una investigación publicada por varios medios internacionales, como Buzzfeed y The Guardian, y ampliada en Ecuador en PlanV y Focus, puso al descubierto que, del radar de la integencia correísta no se escapan ni sus más insignes aliados: “Assange: así fue la “Operación Hotel” para un huésped incómodo”

De acuerdo con la denuncia de Milhojas, Gustavo Teixeira Belitardo, a través de un mail de 11 de febrero de 2008, cursado con Pablo Romero y Roberto González Torre, comunica el envío de “llantas“, se entiende dinero, a una cuenta bancaria de la emrpesa Goldman Holdings de Panamá. Según la investigación, al menos 8 empresas offshore estarían relacionadas a operaciones financieras de Pablo Romero, Roberto González y Carlos Manzur: Goldman Holdings Inc.; Kastoria Financial Inc.; Noritex SA.; Toscana Zona Libre SA.; Egan Trading Inc.; Elberton Enterprises Inc.; Rivers Finance Inc.; Bosch Holding Corp., creadas principalmente bajo la tutela de Morgan & Morgan.

Según los documentos difundidos por Milhojas y Ecuador Transparente, en las cuentas bancarias de las referidas offshore, no solo se recibieron las transferencias de Gustavo Teixeira de Odebrecht, sino también depósitos de empresas intermediarias en la compra de equipos de espionaje, como es el caso de la firma creada en Delaware, 500 Smart Solutions. De los documentos revisados por Focus, al menos medio millón de dólares originados en la empresa de Delaware acabó en cuentas de empresas panameñas, relacionados con Romero.

En una serie de comunicaciones Romero le envía informes con los productos para los cuales se está buscando comprador. En uno de ellos hablan sobre la necesidad de presentar una “propuesta pedagógica” al “Presi”, se entendería a (Rafael Correa). En el comunicado de fecha 10 de Mayo de 2012, que Romero copia a Elizabet León (Liz León), adjunta una planilla con una cantidad de proyectos iniciados por la Senain, los cuales necesitan de proveedores, y le pide a estas personas que consigan proveedores.

Las negociaciones e intercambios de comunicados siguen varios meses. Diferentes correos muestran cómo, Romero y González, invitan a diferentes empresas ligadas a ellos a participar de supuestas licitaciones de provisión de equipos a la Senain. Pero ninguna de ellas son licitaciones públicas, sino negocios previamente acordados con empresas extranjeras, en particular israelíes, las cuales luego crearon pantallas, como “500 Smart Solutions LLC” en EEUU, para materializar el proyecto.

EI 13 de noviembre, Liz León le envía a Pablo Romero los datos de una cuenta a nombre de María José Dávila, en el banco Wells Fargo. El 3 de diciembre Smart Solutions envía $50.000 a esta cuenta. EI 14 de diciembre le envían a Romero un SWIFT, por un pago de $2.925.000 a la SENAIN. El día 19 de diciembre Smart Solutions realiza un giro por más de 100 mil dólares a Noritex S.A en Panamá y por 96 mil solares a Kastoria Financial en Panamá.

 

 

EI 20 de diciembre, Pablo Romero envía a Roberto González un comunicado con el asunto “Fruta enviada” y luego dice “son los archivos de los envíos de frutas desde la gran comercializadora en NY hasta los supermercados que tú me indicaste”.

El 2 de enero de 2013, el banco en Panamá MMG Bank Corporation informa sobre el arribo de una transferencia de $200.000 a Goldman Holdings Inc. desde Smart Solutions, y piden información al respecto. Pablo Romero envía esta información a Roberto González. El 13 de enero, Romero le pide a González que transfiera U$ 10 mil (tacos) a una cuenta en el Bank of América.

¿Quién es Gustavo Teixeira Belitardo?

El nombre de Gustavo Teixeira Belitardo, alto ejecutivo de Odebrecht en Ecuador, ocupó expedientes judiciales en 2009, cuando un Juez de la provincia de Tungurahua, emitió una orden de prisión por el presunto delito de peculado, debido a graves fallas en la construcción de la Central Hidroeléctrica San Francisco. Teixeira y demás ejecutivos de Odebrecht y la fiscalizadora Furnas huyeron del país, apenas el primer Mandatario suscribió el decreto de expulsión de la empresa brasileña en septiembre de 2008.

Teixeira fue sobreseído en 2010 como parte de los acuerdos alcanzados entre Rafael Correa, Marcelo Odebrecht y Luiz Ignacio Lula Da Silva, como se desprende de la petición judicial, suscrita por su abogado defensor, Ramiro Aguilar. Desde entonces, su nombre ha permanecido en la sombra, hasta octubre de 2016, cuando la justicia de Brasil, en el marco del proceso Lava Jato, acusó a Marcelo Odebrecht, Taiguara Rodríguez (sobrino del ex Presidente Lula Da Silva) Gustavo Teixeira Belitardo y 7 ejecutivos más de Odebrecht, por corrupción en el manejo de contratos en varios países: Angola, Venezuela, Argentina, Ecuador, Perú, Cuba, entre otros. El caso fue ampliamente expuesto por medios de comunicación internacionales y el expediente se encuentra en la web del Ministerio Público Federal de Brasil.

Aunque el gobierno y las autoridades de justicia de Ecuador no hayan avanzado un acuerdo de delación con Odebrecht que permita conocer la lista de sobornados entre 2007 y 2016, que según el reporte del Departamento de Justicia de USA, llegaría a $33.5 millones, fuentes extraoficiales de Brasil, señalan que en los diversos expedientes judiciales se encontraría en nombre de Pablo Romero Quezada, además de altos funcionarios del régimen y abogados cercanos al primer Mandatario.

Entre fortunas, entre fortunas, lascivia y liviandad.

Similar al súbito ascenso en la arquitectura del poder revolucionario, fue creciendo una sorprendente fortuna del hombre de confianza de Rafael Correa y amigo personal de los hermanos Patiño Aroca, Pablo Humberto Romero Quezada.

Antes de la Revolución Ciudadana, los reportes del Servicio de Rentas Internas SRI, ubicaban a Romero como una persona sin ingresos representativos: el año 2003 declaró 0, el 2005 pagó 320 dólares y el 2006 volvió a declarar 0 en Impuesto a Renta. Lo propio ocurre con su ex cónyuge Sirley Fernández y su socia Glenda Machuca, quienes reportan declaraciones marginales al SRI.

El primer signo del cambio en la vida de Pablo Romero, fue adquirir una lujosa propiedad en la zona de Samborondón, lindando con Salitre, donde habitan familias adineradas del Ecuador, a quienes Correa denostó con el mote de “pelucones“.

En noviembre de 2010, a través de la empresa Lucytelexpres, adquirió la hacienda agrícola Manantial, de 147 hectáreas, en la exclusiva zona costanera de Chanduy, en la provincia de Santa Elena. Considerando un precio promedio de 37 mil dólares la hectárea, el costo de la propiedad ascendería a U$ 5 millones, aproximadamente.

La compañía Lucytelexpres registra como accionistas a la empresa Lucyexpres, también representada por Romero, su ex cónyuge, Sirley Zulema Fernández Palacios y Glenda Morela Machuca Tapia. A cargo del manejo de la hacienda estaba Julio Romero Quezada, su hermano.

En la Superintendencia de Compañías, se registran cinco empresas vinculadas a Pablo Romero, familia y asociados: Lucytelexpres, Tensor, Lucyexpres, Magritte, De Buck Fernández.

Mientras demostraba sus talentos empresariales en el gobierno revolucionario, Romero se daba tiempo para desarrollar sus propios negocios a nivel internacional. Para el 2010 ya había realizado una importante operación económica a través del bróker financiero Generali International, ubicando cerca de $600.000 dólares en varios bancos extranjeros, en un Plan Visión (93372176) . Esta operación fue ejecutada con la representación y asesoría de la empresa Atlantika Investments Ltd., creada en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas y domiciliada en Lima — Perú.

Desbordado por el poder, Pablo Romero Quezada, cruzó muchas líneas infranqueables para el común de las personas. No sólo la acumulación de recursos sin justificación, como habría destacado la Contraloría del Estado, marcan el sendero de este personaje; también signos contaminados de excesos y abusos dejan al desnudo al funcionario del régimen que tuvo en sus manos los instrumentos más poderosos para vulnerar la privacidad de los ciudadanos, con objetivos degradantes.

Fabricio Correa recuerda el rastro de Patiño y Odebrecht

Durante el mes de febrero de 2017 circuló en redes sociales, tres audios atribuidos a Fabricio Correa, hermano del presidente Rafael Correa, relacionados con una presunta participación de funcionarios del régimen con la constructora Norberto Odebrecht. En los audios se escucha decir a Fabricio Correa que la relación con la firma brasileña había empezado cuando su hermano Rafael fue ministro del gobierno de Alfredo Palacio. “Ellos nos ayudaron en la campaña, el que llevada la relación era yo, que soy contratista desde los años 1996“, señala.

Luego agrega que cuando Rafael Correa ya asumió la Presidencia (2007) ya se había satanizado al CRM (Carrizal Chone), Baba era un escándalo y Toachi Pilatón tenía un 20% de incremento del precio. “Pero yo los llamo y les digo, panas, quieren sanear los contratos, Rafael les tiene gratitud por las colaboraciones, entonces yo les voy a decir cómo arreglar los temas, si usted está de acuerdo, los reúno con el Presidente“. En las tres grabaciones se mencionan los nombres del entonces ministro de Finanzas Ricardo Patiño, del ex ministro Derlis Palacios, del ex parlamentario Simón Bustamante, y del entonces apoderado de Odebrecht, Fernando Reis, sobre una supuesta coima millonaria. Fabricio también menciona un supuesto viaje reservado de Marcelo Odebrecht a Ecuador, el cual habría conducido a pactar un entendimiento directo con Rafael Correa. Ninguna autoridad del gobierno, ni siquiera Fabricio Correa, han comentado respecto a la filtración de estos audios.

Luego de su retorno a Ecuador en 2011, la compañía Odebrecht se adjudicó contratos superiores a los 3 mil millones de dólares. Uno de los proyectos que buscaba materializarse y quedó en el aire por el escándalo de corrupción, fue el Puerto de Manta, adjudicación que no pudo avanzar a la firma del contrato. En una comunicación de febrero de 2015, el Embajador de Brasil Fernando Dimas, se dirigió a Eduardo Paredes, entonces asesor del entonces Canciller, Ricardo Patiño, requiriendo tratar el tema en términos reservados. Dimas señaló que ya había realizado contactos con el ex ministro Rafael Poveda y con el Vicepresidente Jorge Glas.

Esta investigación fue realizada por Redacción La Fuente el 31 de marzo de 2017.
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