Share This Article
El tráfico de diésel a plena luz del día sostiene la minería aluvial ilegal en los ríos del Napo. Camiones “lecheros”, sobornos y ausencia de controles permiten que decenas de excavadoras operen 24/7, avanzando desde los ríos hacia los bosques. Con una sola excavadora se produce suficiente oro para pagar el diésel que consumen todas las demás. Sin decisión política, el combustible sigue fluyendo y la selva sigue sangrando.

La minería aluvial ilegal, esa que se realiza en los ríos de la Amazonía, se alimenta gracias a una cadena de suministros constantes. En mayo pasado publicamos cómo las excavadoras se venden con menos controles que las motos, pero esta maquinaria necesita diésel para funcionar.
La zona del río Huambuno -donde hemos documentado desde el 2024 cómo las excavadoras operan 24/7 junto a la carretera que une el puerto turístico de Ahuano con Misahuallí (provincia de Napo)- es un buen ejemplo del tráfico de combustible.

En camiones cerrados, localmente llamados “lecheros”, se transportan decenas de tanques con el hidrocarburo que luego se traspasa a camionetas y en estas, se lleva hasta los frentes mineros.

El transporte y traspaso ilegal de combustible se realiza a plena luz del día, en las carreteras principales y para los habitantes locales involucrados es algo común. Así lo constatamos en un recorrido realizado por La Fuente Periodismo de Investigación y Bitácora Ambiental hace unas semanas.
En dos horas de recorrido encontramos dos camiones de los cuales se descargaba el diésel (Foto 1). Uno en una guardarraya a 100 metros de la vía principal y el otro en la misma carretera. En medio del segundo hallazgo, uno de los lugareños persiguió el vehículo en el cual nos movilizábamos y en una acción violenta arranchó el celular que se usaba para registrar los eventos y luego exigió que se borrasen las fotografías. Este sujeto llegó en una moto acompañado de otra persona armada con una escopeta. Luego de borradas las fotos, incluso de la papelera, -como su fue su exigencia- dejó que nos lleváramos el celular.
¿Cuánto combustible utilizan las excavadoras? Según datos del Colectivo Napo Ama la Vida, estas máquinas operan las 24 horas del día y consumen 120 galones en promedio, según la dureza del terreno y la habilidad del operador esta cantidad puede variar. En el recorrido realizado contabilizamos a simple vista 40 excavadoras, pero puede haber muchas más.

Si comparamos el paisaje de 2025 con el de 2024, la diferencia es que ahora los mineros están siguiendo las vetas desde los ríos hacia las colinas; es decir, empiezan a “trepar” por los bosques dejando una estela de contaminación.
Desde la carretera se divisa una especie de red de cicatrices que escala hacia las colinas, junto con la maquinaria. Lo mismo se evidencia en la zona de Talag, más al norte de Huambuno, otra zona turística; pero allí la resistencia de las comunidades se mantiene.
De acuerdo con Napo Ama La Vida, en la zona de Huambuno operan de 70 a 75 excavadoras hasta diciembre del 2025.
Con subsidio o no, el millonario contrabando del diésel sigue fluyendo
La eliminación del subsidio al diésel en Ecuador, decretado el 13 de septiembre del 2025, no impactó en la minería ilegal aluvial. El combustible es apenas un costo mínimo de la operación minera. Si se considera que en promedio utilizan 120 galones por día, las 70 excavadoras identificadas necesitarían por lo menos 58.800 galones por semana, lo que representa 165.640 dólares semanales pagados en las gasolineras de Napo y Orellana (en las cuales se compra el diésel). Ya en los frentes mineros, cada galón de diésel se vende a los mineros ilegales al triple de lo comprado; es decir, que el negocio del tráfico de diésel representa 493.920 dólares por semana.
Así el valor del diésel, comparado con la producción de oro promedio de cada frente minero, es una fracción mínima. Se calcula que cada frente minero obtiene entre 450 a 800 gramos de oro cada 24 horas, por excavadora. El precio que se paga por cada gramo el Banco Central del Ecuador (al 20 de diciembre) es de 135 dólares. Con estas consideraciones, los mineros ilegales consiguen entre 61.000 y 108.000 dólares diarios. En otras palabras, con lo que producen cinco excavadoras se paga el diésel que ocupan todas las excavadoras en la zona de Huambuno.

Por esto, el precio del diésel no es problema para los mineros ilegales. “Cada galón se vende en los frentes mineros hasta en el triple de su valor en la gasolinera. Lo que a los mineros les interesa es no parar, la ganancia es absurda”, acota una de las fuentes consultadas.
Para visualizar los 58.800 galones de diésel, piense en que los camiones cisterna que abastecen gasolineras suelen tener una capacidad media 10.000 galones. Es decir, se necesitan que lleguen seis tanqueros por semana (casi uno al día) solo para las 70 excavadoras identificadas. Sin embargo, hay más operando bajo el dosel del bosque.
Junto con la maquinaria pesada, el diésel es necesario para el funcionamiento de las bombas de succión. Estas consisten en motores a diésel acoplados a un mecanismo que absorbe el agua de los ríos y lleva el líquido hasta el lugar donde están las zetas (estructuras de metal que separan la tierra simple del material aurífero).
Por lo general se utiliza una bomba de succión por cada frente minero y estas ocupan 20 galones de diésel al día. En la zona de Huambuno se calcula que hay 35 frentes mineros, es decir se requieren 4.900 galones más de diésel por semana.
Además, en los frentes mineros se emplean aspersores, unas bombas más pequeñas que funcionan a gasolina y sirven para verter permanentemente el agua en la parte alta de las zetas. Estas utilizan cuatro galones de gasolina por día, lo que representa 1.960 galones de gasolina por semana.
¿Cómo llega el combustible a Huambuno y por qué no se controla?
Cómo consta en las fotos, la forma principal en que llega el combustible a Huambuno es en los camiones lecheros, pero también llegan directamente en bidones en las cajas o baldes de las camionetas doble cabina que circulan como taxis. Uno de estos vehículos puede cargar 5 bidones de 55 galones llenos de diésel (lo que representa 2.000 libras o 965 kg).
De los testimonios consultados y por lo visto en la zona de Huambuno, el tráfico de combustible se podría cortar aplicando dos controles en los únicos accesos: el Puente sobre el río Napo en Misahuallí y en el puerto donde se embarcan las gabarras en Ahuano.

Si en esos dos lugares se verificara la carga de cada camión y camioneta que pasa y no se permitiera el flujo de diésel, las excavadoras se apagarían.
Pero para implementar esto, se requiere decisión política y que las autoridades garanticen un mecanismo para que tanto los militares como los policías no sean cooptados por el crimen organizado.
Los traficantes burlan los pocos controles de la policía pagando. De acuerdo con los testimonios recopilados, si un equipo de policías nuevos los detiene, los traficantes pagan 1.200 dólares por camioneta transportando diésel; si ya son conocidos y tienen un acuerdo, son 100 dólares por cada control.
En mayo del 2024 la Fiscalía del Ecuador realizó un operativo y detuvo a un coronel implicado en el tráfico de combustible y que protegía a los mineros de nacionalidad China. “El teniente coronel Davis Manuel Silva y ocho policías más fueron detenidos el miércoles 16 de mayo del 2024 e investigados por ser parte de una supuesta red de tráfico de combustibles para minería ilegal en Napo. Luego de permanecer 5 horas detenidos, fueron liberados y reasignados a otros lugares”, así lo reportó el portal de investigación Código Vidrio.
Las cifras oficiales del tráfico de combustible
De acuerdo con el Bloque de Seguridad, las Fuerzas Armadas, hasta el 7 de diciembre del 2025 se decomisaron 1.386.907 galones de combustible. También se destruyeron 1.373 acoples clandestinos. Estos golpes representan una afectación de $27,5 millones a la economía criminal según las Fuerzas Armadas.
Es un incremento si se compara con el 2024, cuando se incautaron 571.337 galones equivalentes a 13,3 millones. Esto sería 143% más galones decomisados y por tanto, 107% más pérdidas en divisas para las mafias, en comparación con el año anterior.
En septiembre el bloque de seguridad había confirmado que del total confiscado hasta esa fecha: 696.136 galones correspondieron a gasolinas, 113.255 a gasolina blanca, 116.783 a diésel y 96.284 a derivados de combustible.
El diésel, afirman las FFAA, tiene un rol clave en el sostenimiento de actividades ilegales, “especialmente la minería ilegal que depende de este recurso para operar maquinaria pesada. “El tráfico de combustible no es solo un delito económico: está directamente ligado a la minería ilegal, al narcotráfico y al financiamiento de grupos del crimen organizado”, explicaron.
Las FFAA indican que los principales responsables de este negocio ilícito son las organizaciones criminales Los Tiguerones, Los Lobos, Los Choneros y Los Gánsters (en Esmeraldas). Estos grupos utilizan el combustible para sostener operaciones ilegales, especialmente en minería ilegal, donde la maquinaria pesada depende del acceso a grandes volúmenes de diésel a bajo costo.
En el reporte de septiembre, el Ministerio de Defensa también indicó que las operaciones se realizaron en los poliductos Libertad-Manta, Libertad-Pascuales, Pascuales-Cuenca y Santo Domingo-Esmeraldas. No hay reportes de operaciones en Napo, a pesar de los múltiples llamados que ha hecho la población frente al gran problema de la minería ilegal.
Se solicitó una entrevista con el Ministerio del Ambiente y Energía para tratar sobre este tema, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvimos respuesta.


