Verónica Sarauz y la imposibilidad de mentir por escrito
Entre 1978 y 1995, un matemático devenido terrorista (Theodore “Ted” Kaczynski, doctor en matemáticas por la Universidad de Michigan y archivado por la historia bajo el alias de “UNABOMBER”) despachó por correo una serie de paquetes que no contenían correspondencia, sino artefactos explosivos: tres muertos, veintitrés heridos y diecisiete años de impunidad en la que sería la investigación más larga y costosa del FBI. Su caída no llegó por una huella dactilar, ni por una fibra de ropa olvidada, ni por un testigo: llegó por un giro sintáctico; esto es, por sus preferencias de estilo a la hora de escribir.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo