Fluye el diésel, sangra la selva: así funciona la minería ilegal en Napo
El tráfico de diésel a plena luz del día sostiene la minería aluvial ilegal en los ríos del Napo. Camiones “lecheros”, sobornos y ausencia de controles permiten que decenas de excavadoras operen 24/7, avanzando desde los ríos hacia los bosques. Con una sola excavadora se produce suficiente oro para pagar el diésel que consumen todas las demás. Sin decisión política, el combustible sigue fluyendo y la selva sigue sangrando.
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