INAUGURACIÓN DE PUERTO POSORJA, UNA TOMADURA DE PELO

El 16 de agosto de 2019, ocurrieron dos hechos simultáneos: mientras en Quito la fiscal Fátima Vélez, llamaba a rendir versión a Michael Andrew Bentley, representante de la compañía DP World Investments B.V, y al Sultán Ahmad Bin Sulayem, apoderado de DP World Posorja, por el delito de falso testimonio; en medio de una estruendosa algarabía arribaba al puerto de aguas profundas de Posorja, la primera embarcación que bautizaría el millonario proyecto. Pero, el festejo duró muy poco: el gigante post Panamax (Tanya) se quedó varado alrededor de 3 horas, hasta que subió la marea y pudo zarpar. La inauguración resultó una tomadura de pelo.

INAUGURACIÓN DE PUERTO POSORJA, UNA TOMADURA DE PELO

Estos sucesos representan las dos caras de una misma moneda: la incapacidad de DP World para entregar la mega obra que ofreció y los delitos que se cometieron para adjudicarle directamente el mega proyecto a una empresa que engañó al Estado ecuatoriano.

Fiscales por caminos diferentes

En febrero de 2019, Carlos Figueroa y los abogados Luis Fernández y Ramiro García, presentaron una denuncia penal sobre el contrato de delegación para la construcción y operación del Puerto de Aguas Profundas en Posorja (Guayas), por irregularidades en la entrega de la concesión. Cinco meses después de presentada la acusación, los denunciantes fueron sacados del caso por el fiscal general subrogante, Wilson Toainga, alegando que la titular de la investigación es la misma Fiscalía y que los denunciantes no son parte procesal. Hasta el momento, Toainga no ha realizado ninguna diligencia de importancia en torno al caso.

El 26 de julio de 2019, Figueroa presentó una nueva demanda en contra de Michael Andrew Bentley por perjurio y falso testimonio al asegurar que DP World Investments era una compañía estatal cuando en realidad no lo es.

Por esta querella, la fiscal Fátima Vélez, dispuso se recepte la versión de Bentley, Jorge Xavier Vera Armijos, exgerente de la Autoridad Portuaria de Guayaquil, Rómulo Pallo, notario Cuarto de Quito, Marco Ottati, notario 55 de Guayaquil, Maritza Reynoso, traductora de Miachel Bentkey, y del el Sultán Ahmad Bin Sulayem, apoderado de DP World Posorja.

Fracasa el ingreso de primeros buques al puerto de Posorja

El puerto de aguas profundas de Posorja inició oficialmente sus operaciones el pasado 1 de agosto, con la llegada de los primeros contenedores de banano para exportación.

DP World asegura que el puerto tiene 16,5 metros de calado y por estas características es “uno de los puertos de aguas profundas más importantes de la costa occidental de América, el cual brindará seguridad y eficiencia a los usuarios”. Declaraciones que no se apegan a lo que sucede en el puerto.

El permiso de operación (resolución MTOP-SPTM-2019-0075-R, del 1 de agosto de 2019), obtenido por DP World, empresa operadora del puerto, señala que las actividades comerciales se centrarán en “el tráfico nacional e internacional para el manejo de contenedores y carga suelta, para buques de máximo 399,90 metros de eslora total, calado máximo a 15,20 metros al MLWS durante las 24 horas del día y los 365 días del año”.

Quince días pasaron de esta resolución, hasta que el arribo del buque Post-Panamax CMA CGM Tanya, echó por la borda el anuncio pomposo de que el puerto estaba listo para recibir embarcaciones de gran calado: el 16 de agosto de 2019, a las 6h54, Tanya, con 12.2 metros de calado, proveniente de Puerto Callao Posorja, recaló en la terminal de Posorja. El hecho fue anunciado, a través de la cuenta de twitter de DP World Posorja, como un gran acontecimiento

Lo que no se dijo fue que, al día siguiente, el sábado 17 de agosto, el buque Tanya quedó varado alrededor de 3 horas hasta que subió la marea.

La embarcación zarpó, pero no utilizó el nuevo canal de acceso de DP World, pues este tenía problemas de sedimentación, afectando el calado del puerto. El barco tenía 13.5 metros de calado cuando salió de Posorja.

DP World mintió al país pues es incapaz de operar con buques de 15 y 16 metros de calado tal como la empresa lo anunció. A pocos días de su inauguración fracasó el ingreso de los primeros buques Post-Panamax al puerto de Posorja. Este fiasco no solo involucra a DP World, sino también a las autoridades que otorgaron el permiso de operación.

Cronología de un fracaso

El 16 de junio de 2017, la Subsecretaría de Puertos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas autorizó, por cinco años, a DP World un área de playa y bahía de 354,491,00 metros cuadrados para que “desarrolle” un “terminal de contenedores para buques de calado de 15 metros y adicional para su expansión habilitarán un espigón en forma de L invertida”, para facilidad de la terminal. Con ello empezó a configurarse el ofrecimiento construir la mega obra, un puerto de talla internacional capaz de recibir a buques de gran calado, con una infraestructura sin precedentes en Ecuador.

En un inicio, la resolución MTOP-SPTM-2019-0070, del 25 de julio de 2019, de la Subsecretaría de Puertos, autorizó a DP World a que opere buques de máximo 399,90 metros de eslora total, calado máximo de 12 metros, durante las 24 horas del día y los 365 días del año. Esta resolución se la tomó en base a una carta náutica emitida por el Instituto Oceanográfico de la Armada, INOCAR, y fue aprobada también por el Comité de Seguridad Marítima del Ecuador-COSEME.

Una semana después, el 1 de agosto de 2019, y sin haber dragado la zona, la misma Subsecretaría amplía el calado a 15,2 metros.

El INOCAR, fue el responsable de aprobar los planos y cambiar las profundidades del canal. En base a un oficio emitido por esa entidad, la Subsecretaría de Puertos dio paso a la actualización de permiso de operación del muelle.

El Instituto lleva con mucha confidencialidad las operaciones de DP World, lo mismo hace la Agencia Portuaria de Guayaquil. El sigilo con que se llevan los temas de esta empresa se relaciona con que Edwin Pinto, subdirector Técnico de INOCAR, es hijo del contralmirante en servicio pasivo, Belisario Pinto, quien desempeña el cargo de relacionador público y naval en la compañía DP World.

La justificación de DP World para la construcción de Puerto Posorja fue la operación con barcos de gran calado, una concesión de 50 años que incluso restringe a otros puertos recibir a buques de grandes dimensiones. No solo que la obra de Puerto Posorja es ineficiente, con un proyecto mal ejecutado que no cumple con los estándares esperados, sino que fue adjudicada ilegalmente y sin concurso a una empresa que busca monopolizar la actividad portuaria de Ecuador y la región.

Según la denuncia formulada por Figueroa, cuando se firmó el contrato para la concesión del puerto, Michael Andrew Bentley compareció con el “único y exclusivo objeto de garantizar” que DP World Investments B.V. (accionista mayoritaria de DP World Posorja S.A.) “es una empresa de propiedad estatal del Gobierno de Dubái, de los Emiratos Árabes Unidos, es decir, de un país la de comunidad internacional”.

Aseveración que “es totalmente falsa e ilegal”, pues según Figueroa, Bentley hizo esa afirmación a la autoridad sin presentar las certificaciones correspondientes que avalen que DP World Investments B.V. es una empresa estatal y añade que tampoco presentó los documentos habilitantes que lo acrediten como funcionario o representante legal de una compañía estatal del Gobierno de Dubái.

La denuncia penal también indica que Bentley faltó a la verdad al asegurar, durante la firma del contrato, “que no es inteligente en el idioma castellano, por lo que contó con una intérprete”, pero, días antes, en la constitución de DP World Posorja S.A., aseguró ser “entendido en el idioma castellano”.

El 16 de agosto de 2019, dentro del proceso judicial que investiga el presunto delito de falso testimonio de Michael Andrew Bentley, representante de la compañía DP World Investments B.V., la fiscal Fátima Vélez, de la Unidad de Fe Pública, de la Fiscalía General del Estado, dispuso se recepte la versión del ejecutivo de esa compañía y otros funcionarios que participaron en la entrega y celebración del contrato de concesión a 50 años, del puerto de aguas profundas de Posorja, entregado a la compañía DP World.

Bentley deberá presentarse a rendir versión el 18 de septiembre de 2019, a las 11 a.m., en Quito.

La diligencia que corresponde al expediente fiscal número 170101819074476, ordena, además, que se recepte la versión del denunciante Carlos Figueroa Figueroa y se “ubique” y obtengan datos (copias certificadas de pasaporte, movimientos migratorios) de Michael Bentley, en un plazo de 15 días, es decir, hasta la primera semana de septiembre.

Adicional a ello, la Fiscalía pide que Jorge Xavier Vera Armijos, exgerente de la Autoridad Portuaria de Guayaquil, Rómulo Pallo, notario Cuarto de Quito, ante quien se celebró la firma del contrato para la construcción del puerto, Marco Ottati, notario 55 de Guayaquil, ante quien se celebró la constitución de la compañía DP World Posorja S.A., Maritza Reynoso, traductora de Miachel Bentkey, en la celebración del contrato de concesión y el Sultán Ahmad Bin Sulayem, apoderado de DP World Posorja, también rindan versión. Trámite que deberá realizarse dentro de 20 días, a partir de la fecha del requerimiento (16 de agosto de 2019).

El 6 de junio de 2016, en la Notaría Cuarta de Quito, DP World Posorja S.A., representada por sus apoderados, el Sultán Ahmed Bin Sulayem y Michael Andrew Bentley; y la Autoridad Portuaria de Guayaquil, representada por Jorge Vera Armijos, firmaron el contrato de concesión a 50 años para la construcción del puerto de Posorja y obras afines.

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